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jueves, 3 de enero de 2013

Buscadores de tesoros: Las glorias de Angcor Uat


[Esto será el punto de partida de una segunda serie de temas --las transcripciones de las narraciones de cinco documentales de la serie arqueológica "Buscadores de tesoros" de la National Geographic Society--, algunos de los cuales irán acompañados de asuntos afines, y afines a los afines, luego de lo cual, como remate, quedará un capítulo sobre la construcción del Canal de Panamá de la serie de la misma entidad (la NGS) titulada "Aventuras".

Este es el resumen del capítulo que nos da la NGS en la Internet:

A breathtaking 200-square-mile expanse of stone temples, the Cambodian city of Angkor was abandoned in the 14th century. Its greatest temple, Angkor Wat, is the city's crowning jewel, a vast stone map of the cosmos and one of mankind's most remarkable creations. In 1856 a young French naturalist, Henri Mouhot, set out to discover new animal species in Southeast Asia. Instead, he stumbled on the lost city of Angkor. Uncovering temple after temple hidden by jungle, Mouhot wrote a stirring account of Asia's most bewitching and romantic ruins, sparking an explosion of interest around the world. Fifty years more would pass before a written record of Cambodia's lost civilization came to light. Scholars discovered a journal written by a Chinese envoy in the 13th century. This remarkable document described Angkor at its zenith - a teeming metropolis of dazzling riches, beautiful princes, and exotic customs. Its author, Zhou Dagoun, was a diplomat sent by the Chinese Khan to investigate the mysterious Khmer kingdom and plan a Mongol invasion.

("La ciudad camboyana de Angcor es una extensión asombrosa de más de 300 quilómetros cuadrados que fue abandonada en el siglo XIV.  Su templo más destacado, Angcor Uat, la joya más esplendorosa de la ciudad, es un vasto mapa pétreo del cosmos y una de las mayores creaciones de la humanidad.  En 1.856 Henri Mouhot, un joven naturalista francés, partió en busca de nuevas especies animales en el Asia Suroriental pero lo que sucedió fue que topó con la ciudad perdida de Angcor.  Fue descubriendo templo tras templo y escribió un informe conmovedor sobre las ruinas más embrujadoras y románticas de Asia, con lo que provocó una explosión de curiosidad en todo el mundo.  Pasarían otros 50 años antes de que apareciera una relación escrita de la civilización perdida de Camboya.  Los eruditos descubrieron un diario escrito por un enviado chino del siglo XIII.  Ese documento sorprendente describía a Angcor en su auge: una metrópoli repleta de gente y de riquezas deslumbrantes, príncipes gallardos y costumbres exóticas.  Su autor, Chou Dagoun, fue un diplomático enviado por el Can chino para investigar el misterioso reino quemer y planear una invasión mongol.")  

No alcancé a grabar las palabras iniciales.  Creo que comenzaban diciendo: "La mayoría creía que …."  Luego viene una laguna de unos tres segundos, antes de esto:]

 

(…) ciudad de piedra en lo profundo de la selva camboyana y que el infortunio caería sobre aquel que perturbara su sueño […una leyenda de los lugareños ,claro].  Separados por siglos, dos hombres caerían bajo el encanto de Angcor, uno un naturalista atraído por las historias de criaturas exóticas y de una fabulosa ciudad perdida, otro un diplomático enviado a exigir tributo de una civilización mucho más rica de lo que jamás hubiese imaginado.  Sus epopeyas avivarían la curiosidad del mundo y encenderían un fuego en la oscuridad del mundo perdido de Camboya.

[El nombre de esto que fue la ciudad capital del Imperio Camer, Quemer o Jemer (Kmer) era Yasodjarapura.  Ahora se la denomina Angcor Tom (Angkor Thom), que significa "Gran Ciudad", y que es realmente apenas el núcleo amurallado, construido luego del saqueo de la ciudad por parte de los chames, del Reino de Champa (en el Vietnam actual). Angcor Uat (Angkor Wat) es la estructura más sobresaliente de todo el conjunto, la Pagoda de la Capital, que aparece en la bandera de Camboya (Cambuya en la lengua nativa).  El lugar fue abandonado en el siglo XIV d.C. porque se había convertido en un "elefante blanco" y había que instalarse en un lugar más fácil de defender contra unos vecinos hostiles.  Eran en total cien templos los de Angcor, que cubría un área de 200 quilómetros cuadrados.  El imperio incluía lo que ahora son Camboya, Tailandia, Vietnam y Laos, y en ese territorio hay más de un millar de templos adicionales construidos por los jemer.

A mis 60 años, estando ya de salida, me sigue intrigando lo de las ciudades perdidas, por haber sido de los primeros con los que topé hace más de medio siglo.  Aprendí a leer muy pronto, teniendo apenas 4 años de edad, porque quería poder leer las historietas que venían con los periódicos, sobre todo las de ilustraciones en colores de los domingos, y en la de "Tarzán" aparecía la Ciudad Perdida de Pa-ul-don, de la que no recuerdo ya sino el nombre.  Nunca leí las novelas fantasiosas de Edgar Rice Burroughs, el creador del personaje.  Lo que me atraía era los dibujitos.

Cuando me gradué del bachillerato y tuve que trasladarme a otra ciudad para iniciar los estudios universitarios una madre implacable aprovechó para destruir mi colección de historietas dominicales, para ella mera basura, pero realmente un tesoro que no tenía precio (como la vida) para alguien con talento para el dibujo, y fue para mí como la destrucción de  la Biblioteca de Alejandría, o la de las muchas bibliotecas de los jemeres, repletas de textos en hoja de palma, cuero y papel.  Son de las cosas imposibles de perdonar.   

Angcor nunca fue eso, realmente --una "ciudad perdida"--, como indica más adelante uno de los eruditos consultados.]

[Russell ----, Publisher (?) …:]  "El mayor misterio de Angcor es acerca de la gente que la habitó.  Sabemos muy poco."

[Dawn ---- y Rio, Art Historian:]  "Pensemos en éste lugar con gente, cuando estaba lleno de adoradores, la comunidad de los campos cultivando arroz, como era cuando estaba viva y activa." 

[David Chandler, Ph.D.:]  "Es extraordinario.  El misterio es, ¿qué es esto?  ¿Por qué es tan grande?  ¿Por qué brilla así al sol?  ¿Para qué?"  [Se alcanza a oir que dice: What's it for?]

 [Russell ----:]  "Es misterioso.  Al estar en éste lugar se puede sentir que aquí sucedió algo, pero hoy no está pasando, pero sí es seguro que lo que sucedió aquí es diferente a lo que ha ocurrido en gran parte del resto del mundo."

En el sureste de Asia una ciudad se extiende magnificente en el corazón de Camboya.  Sus cientos de monumentos contienen más roca que las pirámides de Egipto [eso es mucha la piedra, y de Yayavarman VII, que logró expulsar a los chames, se dice que construyó más obras que cualquier otro individuo en la historia, y que eso agotó los recursos de su reino hasta tal grado que inició la decadencia de su propia gente] y cubren más terreno que la París actual.  [Además tenía como un millón de habitantes, en una época en la que en París había apenas unos 30 mil.]  Es Angcor la capital de un imperio que una vez controló la mayor parte del sureste de Asia.  Se llamaban los cmer [o "camer" (así lo pronuncia el narrador), "quemer" o "jemer", y khmer  transcrito al inglés] y se desvanecieron hace más de 500 años.  Para el mundo exterior la ciudad sólo existía en las poco conocidas historias de viajeros, hasta que un francés en el siglo XIX sacó a Angcor a la luz.  Era un naturalista en busca de especies desconocidas de plantas y animales.  Casi por accidente descubrió una de las creaciones más grandiosas del ser humano [dijeron realmente "del hombre" pero eso se va oyendo cada vez más incongruente en estos días].

En la década de 1.850 el francés Henri Mouhot podía haber estado ya muy avanzado en el camino a convertirse en el primer fotógrafo de la vida silvestre del mundo.  Naturalista y pintor de retratos, Mouhot se interesó superficialmente por el arte sumamente nuevo de la fotografía.  Nació con espíritu de viajero.  A la edad de 30 años había cruzado Europa y Rusia, pero fueron las historias de aquellos que se habían aventurado más allá lo que lo atrajo a las selvas de Camboya.

 [Russell ----:]  "En 1.857 se había acabado de publicar un libro acerca de la región del sureste de Asia.  En cierto sentido ese fue el objetivo que lo atrajo.  Los primeros europeos en explorar Africa y Asia usualmente eran personas marginales en sus propias sociedades.  No encajaban muy bien y por eso se iban a esos otros lugares y los exploraban, pero mientras lo hacían también hacían más accesibles nuevos territorios, escribían acerca de ellos y suministraban la información que los países europeos estaban necesitando para poder explotar esas tierras como colonias."

En la Europa del siglo XIX los modelos de coraje temerario eran los exploradores heroicos, como Henry Morton Stanley.  Mientras buscaba el nacimiento del Río Nilo Stanley vio como la mayoría de sus compañeros moría de fiebre o en luchas con gente hostil.  Perdió casi 30 quilos y su cabello se encaneció [cfr. el caso de María Antonieta, que quedó con el suyo completamente blanco mientras esperaba en su celda a ser guillotinada, con lo que queda otra vez comprobado que las emociones fuertes afectan el metabolismo de maneras inesperadas].  "Hemos llorado tanto que ya no podemos hacerlo más," escribió, pero le esperaba una tragedia más: en su ausencia su prometida se casó con otro hombre.  Para los exploradores de finales del siglo XIX eran gajes del oficio.  [También le sucedió a Sven Hedin (ver la crónica sobre la Ruta de la Seda).]  Esperaban obtener en el extranjero el doble de lo que habían perdido en casa, como las tropas de avanzada de una nueva oleada de colonialismo.  La revolución en la manufactura que transformaría a Europa estaba siendo impulsada en parte por las aventuras en el extranjero.   Gran Bretaña, Francia y Alemania habían desarrollado un apetito por las materias primas y los mercados para sus productos.  Eso inició una carrera por la adquisición de terrenos en Asia y Africa, donde los minerales, la tierra cultivable e incluso la fuerza de trabajo podían obtenerse por la fuerza de las armas.

[Russell ----:]  "También deseaban llevar la cultura europea a la gente de esas regiones.  Era un género de imperialismo cultural.  En cierto sentido, querían llevar lo que consideraban la mejor cultura del mundo a las personas que consideraban tenían culturas inferiores."

A estas culturas supuestamente inferiores no siempre les agradaba ver a los europeos.  Además de luchar contra sus ejércitos hostiles los exploradores tenían que hacerlo contra la enfermedad, la locura y la inanición.  Algunos eran militares que llevaron el profesionalismo tan necesario al intercambio, otros eran aficionados rebosantes de entusiasmo.  Henri Mouhot estaba entre estos últimos.

Mouhot decidió dedicar su vida a estudiar nuevas especies de flora y fauna.  Parecía posible que combinara sus pasiones y se convirtiera en el primer fotógrafo de la naturaleza en la historia, pero el Destino intervino.  Conoció a una inglesa, Anna Park, con quien se casó.  Ella era pariente de uno de los grandes exploradores del occidente de Africa: Mungo Park [quien dejó una crónica de sus aventuras en el Africa ecuatorial, donde murió]. Quizá Anna haya presionado a Henri a igualar las hazañas de Mungo, o quizá Henri no estaba hecho para la vida doméstica [o se cansó de su compañera].  A menos de dos años de haberse casado Mouhot salió para el sureste de Asia.  Intentó mantener un diario de su aventura mientras documentaba el mundo natural pero en busca de datos encontraría un profundo misterio: una ciudad abandonada en la selva, un émulo entre las creaciones más sobresalientes del ser humano [otra vez se dice  "hombre", aquí].

"El 27 de abril de 1.858 me embarqué en Londres en un barco de pretensiones muy modestas."

[Russell ----:]  "Mouhot reservó pasaje en un barco pequeño.  La primera parte de su viaje fue mala.  El barco era pequeño, el capitán estaba ebrio todo el tiempo y él escribe de sus peligros en el barco y de los pasajeros mareados.  Para mí Mouhot es verdaderamente interesante porque fue ahí sin tener planes muy claros.  También fue con su propio dinero.  En cierto sentido incurrió en riesgos reales, pero también lo era su pasión por los viajes, y era una oportunidad para abrir el camino hacia una región nueva para el resto del mundo, y aprovechó la ocasión."

Después de una pausa en Singapur y Pacnan [?] Mouhot volvió a acostumbrarse a estar en tierra en Bangcoc, famosa en Europa como "la Venecia de Oriente" [y hay otra en China].  En el Palacio Real de Bangcoc el francés cenó con el Rey Mongcut, monje convertido a monarca.  El culto rey sometió a Mouhot a interrogatorio severo para obtener noticias de Europa.  Se había convertido en un experto en asuntos extranjeros para defender a su nación.  Mientras los países alrededor de Siam caían ante las potencias europeas Mongcut firmaba tratados de comercio con muchos de ellos, sabiendo que esto desalentaría a cualquiera que quisiera invadir su reino.  Para enseñar inglés a sus hijos contrataría a la tutora Anna Leonowens.  Sus memorias inspirarían la zarzuela [musical comedy] "El Rey y yo" [que fue representada en la ciudad de Nueva York durante tres años, de 1.951 a 1.954].  Su bufonesco retrato de Mongcut se convertiría en la única impresión en el mundo moderno de un gobernante que con poca ayuda de los demás salvó a Siam de la colonización.  Los regalos de Mongcut no concitaron la atención de Mouhot.  Poco conocedor de Asia, lo irritaban sus costumbres peculiares.  [Lo muestran en una dramatización ofreciendo la mano como saludo a tres siameses sucesivamente pero todos, en vez del apretón de manos, se inclinan juntando las manos como en el saludo hindú y él se retira disgustado.  Luego el narrador cita a Mouhot:]  "Todo inferior se inclina ante un rango alto.  Recibe sus órdenes con sumisión abyecta y respeto.  Toda la sociedad se halla en un estado de postración."

["El Rey y yo" fue con el actor Yul Brynner como el Rey de Siam, y con la cabeza afeitada como siempre (nunca se lo vio ni siquiera con peluca en sus películas).  Mucho después (1.999) se hizo la película "Ana y el Rey", en la que Jodie Foster era la institutriz (la misma actriz que había representado, estando todavía en edad escolar, a una prostituta adolescente en Taxi Driver [1.976], del director Martin Scorcese, y con Robert de Niro como el taxista que trata de regenerarla).  Fue una segunda versión de "Ana y el Rey de Siam" (1.946), con Rex Harrison, el que años después fue el filólogo en My Fair Lady.]            

A pesar de los ataques a su sensibilidad, Mouhot disfrutaba sus viajes en barco, e incluso en elefante, a través de regiones desconocidas de Siam, y hasta la frontera con Camboya.  Fue recibido cálidamente por reyes menores y con curiosidad entusiasta por todos aquellos no acostumbrados a tener a un parang [?] u hombre blanco en medio de ellos. 

Mouhot no perdía mucho tiempo haciendo amigos.  Su ideal era contribuir al progreso de la ciencia: "Mi objetivo principal es beneficiar a aquellos que en el silencio de sus hogares se deleitan siguiendo al pobre viajero, quien con el único propósito de ser útil a su prójimo cruza el océano y sacrifica a familia, comodidad y salud y hasta la vida misma.  La Naturaleza tiene sus amantes y sólo aquellos que lo han probado saben el gozo que brinda."

En el siglo XIX la ciencia de la "historia natural" estaba en su infancia.  El estudio de especies exóticas significaba tener que matarlas o envasarlas vivas en recipientes de licor.  El tesoro zoológico de Mouhot incluía 7 clases de mamíferos, 10 reptiles, 8 peces de agua dulce, 15 crustáceos terrestres y una araña, la cual todavía lleva su nombre.

Mientras que los animales de Asia encantaban a Mouhot, su gente lo desconcertaba: sus lenguas eran un galimatías para sus oídos, su religión tenía muchos espíritus, no uno [es el lenguaje confuso de la mentalidad europea en materia de religión], la gente tocaba música en tonos extraños y poblaba sus danzas con criaturas de pesadilla, pero la línea divisoria cultural que separaba a Mouhot de sus anfitriones estaba a punto de ser cruzada por la persona más inesperada.

[Russell ----:]  "Durante sus viajes por el sureste de Asia Mouhot empleó a varios ayudantes pero se apegó a uno de ellos en especial, llamado Frai, que incluso llegó a ayudarle en algo en su recolección de especímenes.  Era guía e intérprete y organizaba el campamento.  Inició como sirviente de Mouhot pero se convirtió en su camarada y compañero constante.  De hecho nuestro conocimiento acerca de las expediciones de Mouhot lo debemos a él."

En sus expediciones Mouhot conservaba un registro meticuloso de plantas y animales y hacía mapas de ríos y montañas desconocidos en Europa.  Catalogaba a las personas con las que topaba consignando diferencias en su apariencia y en sus costumbres.  Se convirtió en un equipo de investigación de un solo hombre, y siguiendo con la tradición de los grandes exploradores anteriores a él, soportó grandes padecimientos. "Hay demasiados insectos.  Muchos de mis libros y mapas han sido devorados casi por completo durante la noche.  Los mosquitos nos asuelan y tenemos que abanicarnos incesantemente para alejar a esta peste de pequeños vampiros.  Hay una especie de pequeñas sanguijuelas que debe uno estar retirando constantemente, por docenas, pero es seguro que regresará uno a casa cubierto de sangre.  Los escorpiones, los ciempiés y principalmente las serpientes son nuestros enemigos más temidos."

…pero asombrosamente, mientras Frai y los cargadores nativos enfermaban con frecuencia la salud de Mouhot no podía haber sido mejor.  "Sólo bebo té.  Espero que la abstinencia del agua fría, del vino y de los licores me libre de la fiebre.  A pesar del calor, el cansancio y las privaciones inseparables de un viaje semejante llego al país de los camboyanos en perfecto estado de salud.  La gente se agolpa para ver mi colección y no pueden imaginar lo que hago con tantos animales e insectos [esto es un error como lo de "el vino y los licores"].  Dejo que los niños fumen las colillas de mis cigarrillos y a cambio de ello persiguen las mariposas y me las traen sin dañarlas."

Embarcándose nuevamente, el francés y sus compañeros de viaje navegaron hacia el norte.  Su destino: la rumorada ciudad perdida de Angcor que interesaba menos a Mouhot que las aves extrañas que esperaba coleccionar allí.  Por el camino se detuvieron en un puesto de avanzada solitario en la selva: una misión católica administrada por un sacerdote francés.  Los años de aislamiento y la disentería habían afectado la opinión que el sacerdote tenía de los trópicos [mal uso del término, como en el documental sobre la escritura maya: debe ser "la zona ecuatorial", que los meteorólogos llaman Zona de Confluencia Intertropical por ser una región donde confluyen unas corrientes de aire que se originan en los hemisferios norte y sur, y que desde el espacio aparece como una banda nubosa] y lo convirtieron en un pesimista con respecto al avance final de Mouhot hacia la ciudad perdida.  "¿Sabes a dónde vas?  Las lluvias han comenzado y vas a una muerte segura, o al menos contraerás una fiebre a la cual seguirán años de languidez y sufrimiento.  Que Dios te acompañe.  ¡Pobre viajero!"

Mouhot dijo que acataba la voluntad de Dios.  Continuó a pesar de todo.  Después de otra etapa de su viaje por el río llegó hasta un hito que sólo conocía por la leyenda, el Lago Tonlé Sap [o Gran Lago], y se maravilló al ver que las orillas estaban separadas por una distancia cercana a los 8 quilómetros.  [En su parte más ancha parece tener más bien unos 40 según un mapa de la revista de la National Geographic Society (en uno de los informes citados por mí más adelante), y una longitud de unos 150.  Como si eso fuera poco, en la temporada de los monzones cuadruplica su volumen.]  Para ese momento ya había pasado más de un año desde que cenara en el Palacio Real de Bangcoc.  El arduo viaje lo había dejado mal preparado para lo que estaba a punto de ver, una escena que pocos europeos habían compartido.  La ciudad perdida de Angcor no era una leyenda sino una grandiosa realidad.  "Hay ruinas de tal grandiosidad, restos de estructuras que deben haberse erigido a un costo inmenso de trabajo, que a primera vista uno se llena de admiración y no puede sino preguntarse que ha sido de esa poderosa raza tan civilizada, tan ilustrada, los autores de estas gigantescas obras."

[Dawn ---- y Rio:]  "Vino en busca de insectos, flora, fauna, nuevas especies.  No venía en busca de Angcor, pero la encontró, y hay que pensar que si alguno de nosotros se tropezara con algo como él lo hizo también se emocionaría, pero que pudiéramos registrarlo en tal detalle, con la precisión con la que Henri Mouhot lo hizo, es improbable."

[Se escucha la descripción de Mouhot:]  "Uno de estos templos, rival del de Salomón y erigido por algún Miguel Angel de la Antigüedad podría ocupar un lugar honorable al lado de nuestras construcciones más hermosas.  Es más grande que cualquiera dejada por Grecia o Roma."

Los nativos dijeron al asombrado Mouhot: "Es obra de los ángeles o de los gigantes", "Fue construido por un rey mago", o "Se construyó por sí mismo".  [En la primera página del informe en la revista de la National Geographic Society de abril de 1.960, titulado Angkor, Jewel of the Jungle ("Angcor, joya de la selva"), hay un pasaje muy parecido (p. 517): What unknown people had built it?  Why had they deserted it?  When had they left?/When Mouhot, amazed and baffled, asked these questions of Cambodians living near by, they could tell him little./"It is the work of Pra-Eun, the King of the Angels," they would say, or "It is the work of the giants," or even "It made itself."  ("¿Qué gente desconocida lo había construido?  ¿Por qué lo habían abandonado?  ¿Cuándo se habían ido?/Cuando Mouhot, asombrado y perplejo, hizo esas preguntas a los camboyanos que vivían cerca de ahí, poco pudieron decirle./'Es la obra de Pra-Eun, Rey de los Angeles', le decían, o 'Es la obra de los gigantes', o incluso 'Se hizo a sí mismo'.)

Más adelante (p. 533) está una parte de la cita del párrafo anterior: "…a rival to that of Solomon, and erected by some ancient Michael Angelo…grander than anything left to us by Greece or Rome," Mouhot wrote of the temple.]

Mouhot no era un arqueólogo ni un historiador del arte y tampoco podía leer los grabados en sánscrito que adornaban los monumentos de Angcor, pero era un ilustrador.  Con su celo habitual se propuso esbozar lo más grandioso de algunos de los mil templos de la ciudad perdida y describirlos centímetro a centímetro.  "La galería del costado occidental descansa en dos filas de columnas cuadradas [queriendo decir, claro, "de sección transversal cuadrada", o sea que son pilastras].  En el oriente, en la pared se ha dejado ventanas vacías, con balcones de columnas retorcidas de 14 centímetros de diámetro.  En el centro del terraplén hay dos elegantes pabellones, uno a cada lado, y por fin un pórtico de 33 metros con 66 centímetros de longitud en cada extremo."

 [Russell ----:]  "Mouhot era muy buen observador.  Era un recolector de información.  Era tanta la que tenía en el campo de la historia natural que le permitió describir los rasgos en una forma muy cuidadosa.  Por eso cuando encontró los monumentos de Angcor se aproximó a ellos como lo hacía con sus especímenes zoológicos, con una descripción detallada."

[Otra vez nos leen un pasaje de las notas de Mouhot:]  "Los techos abovedados de las galerías se elevan a 6 metros del piso, los del segundo piso lo hacen a 4 metros y 30 centímetros.  Los bajorrelieves representan combates, [aquí una palabra que sonaba como "procesión"].  Algunos animales fabulosos están ocupados devorando algo, otros están sobre plantas y con los ojos por fuera de las órbitas."  [Se alcanza a escuchar éste fragmento de la narración original: …their eyes put out.]

[Russell ----:]  "Pudo percibir que era el resultado de una civilización antigua que había florecido en esta región.  Pudo determinarlo también por las inscripciones de muchos de los monumentos, la mayoría en sánscrito y cmer antiguo, y aunque no podía leer las inscripciones determinó que las personas que los habían construido, a pesar de haber desaparecido sin dejar rastro [¿¿¡¡qué más rastro quiere, o le parece poco semejante montón de piedras??!!], habían sido muy cultas."

[Nuevamente Mouhot:]  "¡Cuán frágiles son los asuntos humanos!  ¡Cuántos siglos y miles de generaciones han pasado!  ¡Cuántas historias nunca nos contarán!  ¿Qué tesoros de arte permanecerán sepultados por siempre bajo estas ruinas?  ¡Cuántos artistas, reyes y soldados ahora en el olvido están!"  [Se puede escuchar: (…) are now forgotten!]

[En lo de las generaciones se equivocó soberanamente.  Dice la revista de la N.G.S. en español de agosto del 2.000, en un informe titulado"Los templos de Angkor bajo amenaza eterna" (p. 86):  "(…) el Imperio Jemer (…) floreció del siglo IX al XV."  Contando tres generaciones por siglo, entre el XV y el XXI hubo …6 x 3 = 18… y aun contando cuatro por siglo no son sino …6 x 4 = 24… , o sea, ni siquiera la cuarta parte de cien, no cientos, y mucho menos "miles", sino dos modestas docenitas.  Si fueran huevos cabrían en las bandejas cuadradas de 30 y sobrarían 6 puestos.  Es como si la ciudad hubiera sido abandonada apenas ayer, o si no entonces que lo digan los chinos, sus vecinos, para los que eran unos recién llegados.

Es cierto que Mouhot, como todos los visitantes de Occidente, se negaban a creer que todo lo que veía lo podían haber hecho los lugareños, así que ubicó cronológicamente a sus constructores en la época de la Roma antigua, pero aun en ese caso tampoco se puede hablar de miles de generaciones.  Haciendo las cuentas con el intervalo más extenso posible, desde la fundación de Roma en el siglo VIII a.C. hasta el siglo XIX d.C., serían 27 siglos, y multiplicándolos por 4 tendríamos apenas 108 generaciones.  Para hablar de miles habría que retroceder casi diez veces más, a la era de los trogloditas.]             

Mouhot estaba profundamente frustrado por el misterio de quien había creado la ciudad de Angcor.  Notó la similitud entre los rostros de las esculturas y la gente que vivía en los bosques de los alrededores, pero se negaba a creer que estos camboyanos fueran descendientes de los artistas sin igual de Angcor [como sucedió también en el caso de las ruinas mayas, tal como se señala en el documental antedicho, y en el caso de las del Gran Simbabue (Great Zimbabwe) (el respectivo documental, de una serie de la UNESCO sobre los "patrimonios de la humanidad, cuya transcripción será incluída, describe las de Mojenyo Daro [Mohenjo Daro])].  De hecho, el arte de Camboya nunca había muerto.  Aunque nunca volvió a alcanzar el esplendor de Angcor, el arte cmer floreció por todo el sureste de Asia.  La demanda de réplicas de sus obras más famosas crece con la fama de Angcor.

Inconsciente del pasado de Camboya, Mouhot vio a Francia en su futuro.  [Esto puede confundir inicialmente, por unos pocos segundos, porque es una anfibología: una oración ambigua con más de un posible sentido, porque "su" se puede referir tanto a Camboya como a Francia.  ¿El futuro de Francia o el de Camboya?  Releyendo años después creí que lo primero.  Pensé que, ante las ruinas de una gran civilización, se imaginó a Francia cientos o miles de años en el porvenir, habiendo desaparecido como es inevitable en todos los casos, pero el sentido no es ese, sino éste otro: vio a Francia involucrada en los asuntos de Camboya, o sea, la vio proféticamente en el futuro de Camboya.]  Sólo una invasión a gran escala, concluyó, podría remediar el estado deplorable de la nación, y cuanto antes, mejor:  "Solamente la conquista europea, las leyes de protección y su experiencia regenerarán éste Estado […the regeneration of the State, se escucha].  Deseo que Francia posea esta tierra, lo que añadiría una joya magnífica a su Corona."

Aunque Mouhot no vivió lo suficiente como para poder verlo, Francia sí intervino poco después de su expedición, convirtiendo a Camboya en un protectorado en 1.864, lo que duraría cerca de un siglo.  El diario de Mouhot no fue la causa, pero al igual que las historias del explorador anteriormente, incentivaron el interés y la imitación.  La tutora del Rey Mongcut , Ana Leonowens, fue tan afectada por la descripción de Mouhot de Angcor que más adelante la copiaría para su libro.

[Dawn ---- y Rio:]  "A los ojos de los asiáticos Angcor nunca fue una ciudad perdida.  Sabían de ella y desde el siglo XVI los sacerdotes jesuitas escribieron sobre ella en sus diarios, que eran tan confidenciales que no llegaban al público en general."

[Russell ----:]  "Mouhot fue la primera persona en popularizar Angcor y fueron sus esbozos y descripciones aquello por lo que se le da el crédito de haberlo descubierto."  [Se escucha: …is why he was credited with the discovery of Angkor.]

[…y otro pasaje del diario:]  "Con un sable en una mano Frai sigue los peces en el arroyo.  El y su sombra reflejada sobre las rocas y el agua podrían fácilmente ser tomados por demonios por los nativos.  Es placentero para el hombre dedicado a nuestra Madre Naturaleza buena y hermosa pensar que sus obras, sus fatigas, sus dificultades y peligros son útiles para otros.  No dudo que otros seguirán mis pasos y recogerán una cosecha abundante  donde yo sólo despejé el terreno […cleared the ground.]."

Mouhot había estado viajando durante casi tres años.  El aficionado entusiasta se había convertido en un naturalista experto, un habilidoso investigador sobre el terreno, un explorador curtido.  Trataba a Frai y a sus otros sirvientes como a su familia, a quien alternadamente consentía y reprendía, y con quien compartió las lágrimas por la partida.  Aunque sus cartas a casa estaban llenas de melancolía y sentimiento su viaje se prolongó de dos a tres años y parecía que no iba a regresar.  Sólo andando por los caminos estaba en paz.

"No estén ansiosos cuando en el pobre amigo, en el viajero piensen, porque han de saber que hasta el momento todo con él ha prosperado, y de verdad que siento un grado de satisfacción, de fortaleza espiritual y de paz interna nunca antes conocidas."

…pero la espantosa advertencia del sacerdote francés finalmente se haría realidad.  El clima y los mosquitos fueron lo peor [como en Panamá, como se verá en la transcripción del documental sobre la construcción del canal, titulado The Mountain and the Mosquito, mencionado en mi introducción].  Primero fue Frai quien enfermó.  "Durante cinco días nos vimos obligados a permanecer en la selva.  Llovía gran parte del día.  Los torrentes se desbordaban.  Nunca en mi vida pasé noches tan desdichadas.  Mi pobre Frai fue presa de una fiebre aterradora y yo me sentí muy enfermo."     

29 de octubre de 1.861.  Vencido por la fiebre, Mouhot a sus 35 años garabateó la última anotación de su viaje: "Dios, ten piedad de mí."  Frai se recuperó y se aseguró de que su amo recibiera un sepelio apropiado.  Después sacó las posesiones de Mouhot de la selva y las embarcó para Europa.  La mayoría de las muestras zoológicas que el naturalista había coleccionado durante sus viajes se perdió en el mar pero su diario llegó a salvo a Inglaterra.

Ana, la viuda de Henri, persuadió a la Real Sociedad Geográfica para que publicara el diario de Mouhot.  La primera edición no se vendió.  No hubo ganancias para compartirlas con Ana, pero debido principalmente a su descripción de Angcor la obra de Mouhot permaneció a la venta durante todo un siglo.  Generaciones de viajeros y exploradores han encontrado los tesoros de la cultura camer con el diario de Mouhot en la mano, y quizá algunos tomaron muy en serio una de las últimas cartas que escribió a su familia, un epitafio adecuado para Mouhot y su generación de exploradores: "Valentía.  Más esperanza.  Nuestra perseverancia y esfuerzo serán recompensados.  Adieu, adieu, au revoir.  No me olviden."

Poco después de que Henri Mouhot alertara al mundo acerca de las maravillas de Angcor se inició la labor de recuperar sus tesoros.  Las descripciones meticulosas de Mouhot habían hecho que Europa se interesara pero apenas se iniciaba el planteamiento de las preguntas.

 

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¿Quiénes fueron los constructores de Angcor, el Imperio llamado Camer?  ¿Cómo se desarrollaba su vida?  Los arqueólogos no tenían un registro escrito para orientarse.  Si los camer habían hecho la crónica de su historia probablemente lo hicieron en hojas de palma y de papel.  El tiempo había convertido esta historia efímera en polvo.  Sin conocimiento alguno acerca de sus constructores los monumentos de Angcor parecían destinados a callar sus lenguas para siempre.

Entonces en 1.902 un documento importante salió a la luz y una voz muy inverosímil resonó a través de ocho siglos.  La civilización fantástica de los camer, que se pensaba inalcanzable para siempre, resucitó en todo su esplendor.  Con cerca de diez mil palabras, éste informe capturaba la esencia del reino perdido de Angcor.  Su autor fue un diplomático enviado a Camboya por la terrible dinastía mongol de China.  [El siglo XIII d.C. fue el de las invasiones mongolas, y también el de Marco Polo, y fue por eso que encontró una China íntegramente mongolizada (ver la crónica sobre la Ruta de la Seda).  El enviado permaneció once meses en Camer (1.296-7).] 

Los mongoles fueron famosos por sus mortíferos guerreros montados y por las tácticas que derrotaron a los ejércitos europeos, pero a fines del siglo XIII se dirigieron hacia el sureste de Asia.  En 1.286 avanzaron hasta lo profundo de lo que hoy es Vietnam.  Un año más tarde la capital de Birmania caía ante las hordas, pero a los jinetes con tan tétrica fama no les agradó tener que luchar en el terreno selvático tan extraño para ellos.  Quizá fue sólo esto lo que salvó a Angcor de ser la próxima víctima.     

[Definitivamente lo fue, como lo confirma el siguiente pasaje de un libro sobre los mongoles: "El calor abrumador asombraba a los hombres de la Meseta del Gobi [un desierto de clima frío], y el noyon dio finalmente la vuelta y dijo al Kan, 'El calor de éste lugar mata a los hombres, y el agua no es dulce ni clara', por lo tanto la India, con excepción de la región septentrional, se libró de los mongoles." (Harold Lamb, Gengis Kan  -- Emperador de todos los hombres [Gengis Khan, the Emperor of All Men], Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1.955, p. 159)  Entonces dos regiones --Indochina, como la llamaron los franceses, y casi todo el subcontinente indio--, se salvaron de esas hordas invencibles por su clima sofocante.  Los rusos hablan de su aliado el General Invierno, que tanto los ayudó contra Napoleón I  y Hitler, y resulta que también existe el General Bochorno, que sofoca.  Un "noyon" o "noian" era el comandante de un "tumán", una división de diez mil hombres.

Se les presentaba otro problema en la jungla: The close quarters robbed them of their most successful tactic --the lightning cavalry charge …. ("El espacio estrecho les impedía [a los mongoles] recurrir a su táctica más exitosa: la carga de caballería súbita….").-- "The Lost Fleet of Kublai Khan" ("La escuadra perdida de Cublai Can"), National Geographic, noviembre de 1.982, p. 636]

En vez de ello el Emperador Timur Can ordenó que sus diplomáticos fueran a Angcor y cobraran tributo al rey camboyano.  Esto apaciguaría al Can pero al mismo tiempo permitiría que sus enviados evaluaran Angcor para un posible ataque en el futuro. 

Uno de estos diplomáticos fue Chou Tacuán [el narrador lo pronuncia como Shou Dagoun pero en la revista antedicha de la N.G.S. de abril de 1.960 aparece como Chou Ta-kuan, y ahora en inglés lo transcriben así: Zhou Daguan].  [David Chandler, Ph.D.:]  "En sus escritos nunca dijo por que estaba ahí.  [Se alcanza a oir que pronuncia el nombre tal  como está escrito en la revista, no tal como parece pronunciarlo el narrador en español.]  Era parte de una embajada que obviamente significaba que era un intento de investigar la posibilidad de efectuar intercambios y de obtener información veraz sobre como era el reino, para mostrar al emperador mongol que clase de gente se encontraba en los límites lejanos de su imperio, que clase de productos tenían y como eran […what sorts of products they had and what they looked like.]."

[Ahora leen un pasaje de la crónica del visitante.]  "Los habitantes son rudos, feos y muy negros.  Las mujeres indígenas son muy lascivas.  Si su esposo tiene que partir a una misión distante por un par de noches no hay problema, pero después de una docena de noches la mujer se quejará: '¿Quién soy?  ¿Un fantasma que no necesita dormir con nadie?' "

[Es apenas parte del asunto: To him the Khmers were boorish and  very dark, but he admits that "among the people of the palace and the women of the noble houses there were many as light as jade".  ("Para él los cameres eran toscos y muy oscuros, pero reconoce que 'entre la gente del palacio y las mujeres de las familias de la nobleza había muchas tan pálidas como el jade'."  Esto está en la p. 567 de la revista de abril de 1.960.]

[Dawn ---- y Rio:]  "Fue un buen observador, y nos contó acerca de la gente y sus vidas cotidianas.  Chou Tacuán nos dejó algo muy especial: nos dejó el único registro de un testigo presencial que tenemos de Angcor.  Estuvo aquí cuando Angcor era un reino, pero siempre debemos tener en cuenta que era un extranjero y percibía el reino y lo que ahí ocurría según su formación.  Era chino [más bien un mongol sinificado]."

 Acerca de Chou Tacuán poco se sabe.  Tenía probablemente 30 años, y era un diplomático, quizá un aristócrata.  De los detalles comunicados al Can emerge un personaje fascinado por los placeres mundanos. 

[D.Ch.:]  "Provenía de una cultura mojigata, obsesiva, y veía en ese clima tropical [mejor, "ecuatorial", como ya quedó señalado] y gozaba viendo a las mujeres quitarse sus escasas ropas y meterse al río para bañarse completamente desnudas.  Lo comentaba, no sólo por ser tan bárbaro y extraño y poco chino sino porque creo disfrutaba observando el espectáculo."

"Cada tres o cuatro días las mujeres van a bañarse al río afuera de la ciudad.  Incluso las mujeres de familias nobles participan en estos baños y no se avergüenzan.  Todos pueden observarlas desde los pies a la cabeza.  Los chinos en su día libre van a verlas.  He escuchado que algunos entran al agua y se aprovechan de la situación.  El agua siempre está caliente como el fuego."  [¡Como si fueran aguas termales!  Para un chino acostumbrado al agua helada el agua tibia de tierra caliente era como agua recién hervida.]

Para Chou Tacuán su año en Angcor estaría lleno de tales sorpresas y contrastes.  Era chino pero de las llanuras frías, un mongol cuya raza adoraba la guerra por encima de todo.  En contraste los camer habían abrazado el budismo y su credo de compasión y renacimiento [pero aquí rebirth se refiere a la reencarnación].  La ciudad de un millón gozaba de un calendario de desfiles, festivales y días festivos.  Chou Tacuán era como un zorro en un gallinero extraño y espléndido.

  [D.Ch.:]  "Cuando Chou Tacuán llegó en 1.296 estaba un poco sorprendido, siendo, como lo era, algo así como un chino patriotero.  Esperaba encontrar bárbaros pero halló una ciudad floreciente y próspera, muy poblada, y la gente, por lo que veía, estaba feliz."

"Los chinos que llegan como navegantes encuentran cómodo que en éste país no tengan que usar ropas, y como el arroz se gana fácil, y a las mujeres fácilmente se las persuade, hay muchos que desertan para quedarse."

Como catalogó las maravillas de Angcor, el mismo Chou Tacuán puede haber pensado en desertar por una vida en el paraíso de la selva.  Siendo un buen espía, sin duda alguna pronto descubrió que todo el poder y la majestuosidad de los camer dependían de un solo elemento: el agua.  Tres cosechas de arroz al año alimentaban a la cuidad de cerca de un millón de habitantes y pagaban por todo, desde la construcción del templo hasta la defensa.  Para cultivar el arroz tenían que "cultivar" el agua. 

 [Russell ----:]  "Aprovecharon el agua del Lago Tonlé Sap construyendo una serie de canales, diques y pozos desde el lago hasta la ciudad de Angcor.  Durante la temporada lluviosa, cuando el nivel del agua se elevaba, la hacían correr por los canales hacia la ciudad y la recolectaban en grandes depósitos llamados "barayes" para el uso de todo un año, y de hecho el sistema empleado en Angcor hace mil años es más avanzado que cualquier sistema de irrigación usado en Camboya actualmente."

[Dawn ---- y Rio:]  "La relación entre el agua y el rey tiene una larga historia.  La razón por la que Angcor está ubicada en esta llanura es el acceso al agua.  De esa manera el rey podía proveerse de pescado y arroz y así su gente prosperaría y su estirpe perduraría."

No sorprende que el símbolo del agua, una serpiente, sea el emblema de la fe camer.  En Angcor Chou Tacuán había encontrado el reverenciado reptil representando innumerables veces, en escenas de las que se decía revelaban el secreto de la inmortalidad.

[Dawn ---- y Rio:]  "La agitación [the churning…] del Océano de Leche es conocida en la mitología hindú y un tema muy apreciado en el arte de Camboya.  Es representada con los dioses en un lado y los demonios en el otro y están sosteniendo el cuerpo grande y escamoso de una serpiente.  Tiran de ella a la izquierda y la derecha de tal manera que podríamos decir que es la contienda del tiro de la cuerda.  Están revolviendo para tratar de producir el Elíxir de la Inmortalidad."  [En dicha revista de agosto de 1.960 (p. 540) hay una descripción de esto mismo: In the eastern gallery, giants and demons tug at the multiple-headed naga --the hooded cobra-- to churn a legendary Sea of Milk.  ("En la galería oriental, gigantes y demonios tiran de la naga [la cobra de caperuza] multicéfala para revolver un mítico  Océano de Leche.")]

 La búsqueda de la inmortalidad era una ocupación diaria en el interior del Palacio Real, la residencia de los reyes de Camer.  Los reyes tenían más de mil concubinas, las mujeres más hermosas del imperio.  [Este sarcasmo --interpretar dicha búsqueda de la inmortalidad como el afán de perpetuarse a través de una descendencia numerosa, más bien que como el deseo de asegurarse una vida eterna en el otro mundo--, no es mero cinismo.  Está justificado porque con tanta concubina disponible poco tiempo habrán tenido para meditar acerca de mundos sutiles, más allá del sombrío plano astral.]  Docenas de ellas fueron representadas en la Terraza Real.  No hay dos similares.  [Es lo mismo que los arqueólogos han señalado como algo notable en el ejército de terracota de la tumba del primer emperador chino.  Son miles de guerreros, todos con facciones propias, y ahí tampoco hay dos iguales.]

[El diplomático da la cifra aproximada:]  "En lo concerniente a las concubinas y a las jóvenes de palacio he escuchado que el número se encuentra entre tres y cinco mil.  Cuando en una familia hay una niña hermosa de inmediato la envían a palacio." 

[…pero las esposas eran apenas cinco, como se dice en ese mismo pasaje, que aparece más extenso en la revista de 1.960 (p. 543): …the king has five wives: one for the private apartment, properly speaking, and four for the four cardinal points.  As for concubines and palace girls, I have heard it said that they number 3,000 to 5,000.  ("…el rey tiene cinco esposas: una para sus aposentos íntimos y cuatro por los cuatro puntos cardinales.  En cuanto a etc. etc.")  Luego de esa cita sigue una de Marco Polo: …no woman is allowed to marry until the king shall have seen her; if the woman pleases him, then he takes her to wife; if she does not, he gives her a dowry to get her a husband.  ("…no se permite que ninguna mujer se case mientras no la haya visto el rey; si la mujer le agrada, la toma como esposa; de lo contrario le da una dote para que consiga a un marido.") 

Esto evoca el "derecho de pernada" del señor feudal en Europa (en francés, droit du seigneur, droit de jambaje o droit de cuissage , "derecho del señor", "derecho de la pierna" y "derecho del muslo", respectivamente, y ius primae noctis, o "derecho de la primera noche", en latín) que supuestamente desfloraba a todas las novias de sus siervos antes de la boda, pero ahora los historiadores aseguran que no hay pruebas de que haya habido tan infame costumbre, y que sería difícil obtenerlas. 

Sí otorgó Eduardo I de Inglaterra ese privilegio a sus aristócratas luego de conquistar Escocia.  Esto aparece en la película de 1.995 sobre la lucha por la independencia en Escocia titulada Braveheart, con Mel Gibson, el mismo que luego dirigió una incendiaria y sensacionalista sobre la vida de Jesús.]

Siendo un extranjero, Chou Tacuán no podía entrar al Palacio Real, pero escuchó una leyenda acerca de la magia que ahí se presentaba.  "En la Torre Dorada dentro del palacio el soberano va a dormir en la parte más alta.  Todos los lugareños afirman que dentro de la torre hay un genio, amo de todo el territorio del reino.  Este genio aparece todas las noches en forma de mujer.  Es con ella que el soberano yace y disfruta de relaciones íntimas.  Si el genio no aparece una noche es porque el momento de la muerte del rey bárbaro ha llegado, y si el rey no sube siquiera por una noche algo terrible sucederá."

[En dicha revista aparece el pasaje (p. 565), censurado por ser una publicación para toda la familia, pero en cambio incluye un detalle que falta en el documental: que se trataba del espíritu de una serpiente de nueve cabezas.  In the tower dwells the spirit of a nine-headed serpent, who is master of the soil of the whole kingdom.]

 [Russell ----:]  "Chou comentaba sobre algunas de las costumbres inusuales pero siempre hacía comparaciones con la forma en que 'hacemos las cosas en China'.  Por eso creo que vio elementos comunes entre los camer y los chinos."

"En éste país son la mujeres quienes saben acerca del comercio.  Si un chino llega e inmediatamente toma una mujer es debido a que desea aprovechar las habilidades de comerciante de la mujer, que fácilmente podrían exceder las de él."  

Chou Tacuán reprobaba la mayoría de las costumbres de Angcor pero elogiaba una: la posición social de las mujeres.  El enviado notó que las mujeres administraban el comercio en toda la ciudad y las intelectuales estaban entre los consejeros en que el rey más confiaba.  Las mujeres figuran prominentemente en los grabados de un templo en Angcor llamado Bayon.  Representan docenas de clases de negocios y de actividades diarias de la vida del país de Camer.  De hecho lo único que los mongoles deseaban saber acerca de los camer está justamente ahí: la agricultura, los esclavos, las mercancías extrañas.  Para Chou Tacuán habrá sido una mina de oro de información confidencial.

"Productos valiosos son las plumas de martín pescador, los colmillos de elefante [la ciencia moderna nos dice que son realmente los incisivos], el cuerno del rinoceronte y la cera de las abejas.  El cuerno del rinoceronte blanco es jaspeado y es el más valioso, el del negro es de calidad inferior.  En general la gente de éste país es muy sencilla.  Cuando ven a un chino actúan respetuosamente, atemorizados, y lo llaman 'buda'.  Al verlo se arrojan al piso y se inclinan […to the ground and bow low.]"

[Russell ----:]  "Por los informes de Chou Tacuán sabemos acerca del hecho de que allí hubo astrónomos , que varios grupos de personas en la Corte eran de científicos, que esta era una región de descubrimientos, el país renacentista del sureste de Asia […the Renaissance area of Southeast Asia.]."

Más de cinco siglos antes del Renacimiento europeo los Miguel Angeles camboyanos produjeron sus obras maestras los relieves en el Templo de Bayón dieron a conocer a los constructores, pero un monumento en Angcor los hizo inmortales.  El enviado chino Chou Tacuán fue probablemente excluido de la maravilla más grandiosa de Angcor: un templo funerario erigido para un rey.  No se refirió por extenso a él en su informe y sólo mencionó que probablemente había sido construido por un artesano chino.  No hay duda de que el enviado chino codiciara esa obra maestra eterna: Angcor Uat.  Más de un siglo antes de que Chou Tacuán llegara se colocó la última piedra.  Los arqueólogos han determinado que para completarlo fueron necesarios casi 30 años , y fue terminado a tiempo para sepultar al rey.

 [Dawn ---- y Rio:]  "Algunos historiadores creen que Angcor Uat es un templo funerario.  Esta conclusión se basa principalmente en el hecho de que la entrada se encuentra en al occidente, y en la mitología hindú esto significa 'muerte'.  [Casualmente, en inglés to go West significa "morir".]  Cuando entras sientes que estás pasando del mundo humano al mundo de las deidades […from the world of man to the world of deities.].  Mira a la izquierda.  Es una batalla, guerra, masacre, asesinato, pillaje y fuego, pero al occidente se ve la famosa historia del batir del Océano de Leche, el inicio de la vida."

Nunca en su vida habrá visto Chou Tacuán algo así.  La austera religión mongol no tenía nada que se comparara con las montañas de roca sagradas.  Angcor Uat fue construida para complacer a un dios hindú pero atrajo la devoción de muchos credos.  Subir por la escalinata revela niveles de santidad en ascenso.

  [Dawn ---- y Rio:]  "Vas al siguiente nivel.  [Then you go to.…]  Las paredes están desnudas en contraste con estos relieves, totalmente desnudas […bare walls.].  ¿Por qué?  Porque aquí se mira a lo alto, y lo que ves es el pináculo, la imagen de Visnu, que habría estado ubicada aquí adentro.  Por eso las paredes desnudas proveen un contorno de calma, para llevar el ojo hacia arriba, al punto más sagrado del templo."

 De acuerdo con la tradición los sacerdotes colocaron las cenizas del rey dentro del templo que él construyó para sí mismo, pero el monarca no se fue a vivir solo en el otro mundo: atendiéndolo hay 1.700 seres encantadores llamados "apsaras".   [Dawn ---- y Rio:]  "Son las ninfas celestiales, mujeres hermosas que vuelan por los cielos y danzan para los dioses [cfr. las huríes de ojos verdes del Paraíso musulmán].  Se yerguen ataviadas con sus joyas y hermosos vestidos para hacer lo que los dioses necesiten para su felicidad y para que el reino prospere.  Estas ninfas celestiales nacieron para complacer a los dioses."  [Se escucha como termina su comentario, algo que no incluyeron en la traducción: Can you imagine it?  Luego viene una risa un poco forzada.  Es como si estuviera diciendo: "¿Te puedes imaginar algo tan absurdo?"]

Angcor Uat a duras penas había ocupado su lugar en el horizonte cuando sobrevino el desastre.  Atraídos por su esplendor en ascenso los chams [Chams en las pp. 537 y 556 de dicha revista, y sería mejor decir "chames"], de lo que hoy es Vietnam [lo que era el Reino de Champa], atacaron e incendiaron la ciudad.  Innumerables habitantes fueron asesinados o forzados al exilio.  Para cuando la capital fue reconstruida un gran cambio se había dado.  Su gente había sufrido y y el rey construyó una ciudad amurallada , Angcor Tom, para protegerlos en tiempo de guerra.

Al igual que su rey, la mayoría de los camer abandonó el hinduismo y siguió el camino del Buda.  Chou Tacuán estaba familiarizado con dicha religión, que era popular en China, pero estaba asombrado por su versión camboyana.  "Arriba de cada entrada de la muralla hay cinco cabezas de Buda esculpidas en roca.  Sus rostros miran hacia los cuatro puntos cardinales.  En el centro se encuentra una de ellas que está decorada en oro." [Puede que eso explique lo que se lee en la misma revista (p. 565): He (…) inexplicably states that the latter [las entradas] had  five faces instead of four. ("Inexplicablemente afirma que las entradas tenían cinco rostros, no cuatro.")  Habría habido un quinto rostro, como remate del conjunto, en oro macizo o  enchapado en oro, y por eso habría desaparecido, por ser algo valioso y fácil de retirar.]

[Dawn ---- y Rio:]  "Es un rostro bondadoso, un dios de compasión y sabiduría.  Esta característica del arte nunca se había visto antes de Angcor, y de hecho no se conoce prototipo alguno.  Algunos dicen que representa al rey mirando en todas direcciones y que lo convierte en gobernante del universo."

[El budismo es con respecto al hinduismo lo que el protestantismo al catolicismo, o el cristianismo al judaísmo, o el Islam a las otras dos religiones abrahámicas: una reforma.  Pareció al reformador injusto el sistema de castas, por los abusos de los bramanes (la casta sacerdotal), y por eso ellos, que eran la clase dominante, organizaron una reacción exitosa que logró suprimir la nueva fe en casi todas partes en su propio lugar de origen, la India, o Bjarat, su nombre ancestral, pero se difundió ampliamente en el exterior, llegando hasta el Japón.  Se cumplió lo de que nadie es profeta en su tierra.]         

"Todos los días el rey celebra audiencias para discutir asuntos de estado.  Espada en mano, aparece en la Ventana Dorada.  Todos los circunstantes unen las manos y con sus frentes tocan la tierra.  Es muy, muy evidente que esta gente, aunque bárbara, sabe lo que un príncipe se merece […know  what is due to a prince.]."

 Chou Tacuán estuvo en Angcor cuando su rey tenía un control indisputable sobre un imperio de posibilidades aparentemente ilimitadas.  A pesar de su espléndido inventario, su amo, Timur Can, nunca saqueó los tesoros de la nación.  Quizá el clima de Camboya era demasiado similar al de Vietnam, donde los mongoles habían sufrido una inesperada derrota, o quizá los camer parecían demasiado fuertes para ser dominados. 

[Russell ----:]  "Es posible que Chou Tacuán haya pintado una escena demasiado espléndida como para poder pensar en una invasión, quizá Timur decidió que no se justificaba invadir, o quizá los planes fueron hechos pero otras situaciones se estaban dando en el Reino del Medio [the Middle Kingdom, el nombre que los chinos daban a su imperio, que imaginaban ser el centro del mundo (cfr. lo que para los griegos era Delfos, lugar del Oráculo de Apolo, donde las pitonisas transmitían mensajes de los dioses: el Ombligo del Mundo…)] que en algún sentido impidieron cualquier expansión adicional."

…pero la historia de los camer pronto llegaría a su fin, con o sin la invasión de los mongoles.  Los arqueólogos han logrado leer el capítulo final.  Para la época de Chou Tacuán 22 reyes, en el decurso de más de 500 años, habían labrado la tierra hasta que comenzó a agotarse.  Las cosechas de arroz decayeron y la construcción de monumentos en piedra cesó.  El mantenimiento de los depósitos y los canales se vio afectado, la alianza sagrada del rey con el agua  fue rota.   [Cfr. la ceremonia anual de la boda con el mar en Venecia, en la que el Dux lanzaba un anillo al agua]  A principios del siglo XV el Reino de Siam atacó el territorio camer.  Una batalla culminante en 1.431 trajo el fin.  Casi abandonada, la capital camer fue arrollada por la selva en un sueño de siglos.  Afortunadamente hacía mucho tiempo que  Chou Tacuán había llevado su crónica a lugar seguro.  Angcor había provocado la admiración del enviado y él le había pagado con el único relato sobreviviente de los tesoros de Camboya.

[Dawn ---- y Rio:]  "Para la mayoría de la gente venir a Angcor es como hacer un peregrinaje a un lugar sagrado.  De alguna forma conmueve el alma. [Somehow it touches your soul.]"             

[D.Ch.:]  "Cuando la ve uno surgiendo de la selva lo golpea a uno con mucha fuerza y el misterio se debe a que no se explica a sí misma."

 [Russell ----:]  "De cómo llegaron no sabemos mucho, excepto por el informe de Chou Tacuán.  Aun así todavía podemos ver los monumentos que dejaron y podemos especular, y soñar con la grandeza de esta civilización."  

        

[El primero de los dos temas, la civilización de Mojenyo Daro, de la transcripción del documental antedicho que se refiere también al Gran Simbabue está relacionado indirectamente con el de Angcor por tratarse de una civilización que medró en la misma región, en el lado opuesto del subcontinente indio, pero que es mucho más antigua, y una de las cuatro más antiguas.]                    

   

 

 

 

    

 

 

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