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sábado, 21 de septiembre de 2013

"Patrimonio Mundial": El Parque de Greenwich


Éste tercer episodio del programa de televisión de la UNESCO --"Patrimonio Mundial - Herencia de la humanidad": Maritime Greenwich - Centro de la navegación inglesa--,  fue visto tres años después de los otros dos, el 24 de mayo del 2.004, en el mismo canal, y ahora el nombre del programa tenía un subtítulo, y como socio en la elaboración del mismo aparecía la DW-TV, o Deutsche Welle TV, la televisión oficial alemana. 





Hoy, a la sombra de los edificios altos de [aquí un nombre que parece ser Canary Wharf, el Muelle de los Canarios, un sector comercial repleto de edificios de oficinas modernos], éste suburbio londinense es aún (…) [y aquí dos palabras incomprensibles que suenan como "un concepto"] para los marinos del mundo entero.  Por aquí pasa el Meridiano Cero, de Greenwich [lo pronuncia correctamente, como "Grénech", porque en ese nombre geográfico no se pronuncia la dobleú, ni se pronuncia normalmente la e doble, y de lo contrario sería una pronunciación fonética normal: "Grínuech"], que divide al globo terráqueo de este a oeste en dos hemisferios.  En 1.675 Sir Christopher Wren, el arquitecto de la Catedral de San Pablo de Londres construyó un observatorio sobre la colina de la sección sur del Parque de Greenwich.  El Rey Jacobo I le encargó "corregir con el máximo cuidado y escrupulosidad las tablas de los movimientos de los cuerpos celestes y las posiciones de las estrellas fijas de tal forma que posibilite la deseada determinación del grado de longitud y el perfeccionamiento del arte de la navegación."  [Es un pasaje tomado del repectivo documento: apply himself with the most exact care and diligence to the rectifying of the tables of the motions of the heavens, and the places of the fixed stars, so as to find out the so much desired longitude of places for the perfecting of the art of navigation.]

¿En qué punto de las infinitas vastedades de los mares se encuentra un  barco?  ¿Cómo determinar ese dato?  Ya en la Antigüedad los marinos eran capaces de determinar el grado de latitud en que se encontraba su navío partiendo del ángulo entre el sol y el horizonte, pero, ¿qué hacer cuando el horizonte oscila o no se ve el sol, y cómo determinar además el grado de longitud?  La solución del problema del grado de longitud parece estar en el conocimiento exacto del firmamento.

El primer astrónomo al servicio del rey y la Marina de Inglaterra es John Flamsteed, contratado en 1.675.  Durante más de 40 años escudriña noche tras noche el firmamento sobre Greenwich y resume sus observaciones en un libro único.  El Atlas Coelestis, o Atlas Celeste, de Flamsteed, es el tratado de astronomía más exacto de su época. 

Aun así tampoco él logra dar una solución definitiva al problema de la determinación del grado de longitud en el mar.  ¿Qué hace un capitán en noches de cielo encapotado?  ¿Cómo fijar su posición en días de cambio de fases lunares?  El problema del grado de longitud dará que hacer a las naciones marineras durante casi un siglo más.  Hoy, en la era de los satélites, noche tras noche un haz de rayos láser recuerda el Meridiano Cero: una línea imaginaria que divide en dos el planeta partiendo de Greenwich. 

          

   Rayo láser proyectado desde el observatorio para marcar el lugar del Meridiano Cero (el aviso   blanco dice PRIME MERIDIAN OF THE WORLD)

Queen's House, la Casa de la Reina, es el edificio más antiguo del Parque de Greenwich.  Fue construido por Inigo [o Iñigo] Jones por encargo de la Reina Ana de Dinamarca, consorte de Jacobo I [siendo Jacobus la forma latinizada de James, que es el nombre en inglés y corresponde también a los nombres Jaime y Santiago].  La arquitectura de Jones introdujo el Renacimiento italiano en Inglaterra.  Las villas de Andrea Palladio sirvieron de modelo a la residencia real construida por Inigo Jones para alegría de su soberana.  Su matemática simetría simboliza la armonía divina.

En el año 1.689 la Reina María II encarga al arquitecto Sir Christopher Wren los planos de un Hospital Real de la Marina.  Los primeros bocetos suscitan protestas.  Se acusa a Wren de querer tapar la vista de la Queen's House al Támesis.  ¡Imposible!  El arquitecto se ve obligado a corregir sus planos.  Como resultado surge un edificio de dos alas entre las cuales se puede ver el río desde la pequeña Casa de la Reina.

Ora et labora --"Reza y trabaja"--, podría haber sido el lema del Hospital Real de la Marina.  Aquí, en la Capilla Real, se reponían espiritualmente los veteranos de la Marina inglesa.  El decorado interior de la iglesia es obra de James "Athenian" Stuart y William Newton.  A raíz de un incendio en el año 1.779 ambos remodelaron el edificio sacro, que de barroco pasó a ser clasicista.  El órgano es obra de Samuel Green y data del año 1.789.  Está considerado como uno de los mejores de Inglaterra.  Hoy ya sólo lo puede tocar el Director Musical de la Capilla Real, título que antes correspondía al de Músico de la Corte.

Aunque el Hospital Real de la Marina presentaba un aspecto espléndido visto desde el Támesis, no era muy popular que digamos entre sus moradores, pues quien había pasado décadas enteras viviendo en condiciones espartanas  a bordo de un bamboleante navío difícilmente podía acostumbrarse ya en la vejez a la fastuosidad de la arquitectura barroca, sobre todo teniendo en cuenta que los veteranos llevaban aquí una vida caracteriza- [aquí la primera de tres lagunas en la narración] (…) -iento militar y la mala alimentación.  [Lo que falta es probablemente el fragmento "-da por la disciplina de un establecim-".]  "Mal congenian las columnas y columnatas y los frescos en los techos con cecinas y cerveza mezclada con agua," se queja uno de los veteranos.

[Comienzan la explicación con un intento de disimular el hecho de que el descontento se debía a un trato despectivo más bien que a la incomodidad de gente ruda en un ambiente palaciego, donde habrían disfrutado de una vejez tranquila si no hubiera sido por el desprecio, lo que sugiere que se los quería incomodar hasta el extremo de llevarlos a querer huir de ahí.  En la guía oficial de Greenwich en la Red se dice:  For even minor offences the old pensioners were forced to wear their uniform coats inside out, the yellow lining making them very noticeable and causing unnecessary humiliation to the proud old sea dogs.  ("Incluso por faltas leves se obligaba a los viejos pensionados a usar la chaqueta del uniforme al revés, y como el forro amarillo era muy notorio esto sometía a los viejos y orgullosos lobos de mar a una humillación injustificada.")]

El Painted Hall, o Salón Pintado, corazón del Hospital Real de la Marina, servía de comedor.  Más de 300 veteranos se sentaban a la mesa aquí.  En señal de deferencia y reconocimiento los atendían oficiales […que les servían comida como para bestias, lo que revela la duplicidad oficial, y esto evoca  lo de la ceremonia del lavado de pies por parte de los jerarcas eclesiásticos  arrogantes, por la humildad fingida].  Sin duda el Salón Pintado hace realmente honor a su nombre: todas las paredes del enorme recinto están cubiertas de pinturas al fresco de James Thornhill.  En total el pintor trabaja 19 años en la obra y recibe la suma de 6.685 libras esterlinas…"demasiado poco", opina Thornhill.  Ciertamente el Rey Jorge I no le aumenta los honorarios pero recompensa al pintor con un título nobiliario.  El Painted Hall es la obra maestra de James Thornhill y la cumbre de la pintura barroca inglesa. 

[Los honorarios eran por unidad de superficie pintada, como indica la fuente ya citada, con una remuneración adicional por la incomodidad de tener que trabajar en posición supina: He was paid three pounds a square yard for the ceiling and one pound a square yard for the walls.  ("Se le pagaba tres libras por yarda cuadrada de cielorraso y una libra por yarda cuadrada de pared.")]

En 1.869 el Hospital Real de la Marina es clausurado definitivamente.  Los veteranos de Su Majestad prefieren edificios menos lujosos para pasar sus años de retiro.  [Ajá, pero, ¿y qué pasó con la bazofia y la lavaza?]  Posteriormente el edificio albergaría el Royal Naval College, la Escuela Superior de la Marina inglesa. 

…pero volvamos a los problemas de la navegación.  ¿Cómo se resuelve por fin el problema del grado de longitud?  La respuesta la encuentra el visitante en el Observatorio Real de Greenwich, y quien despeje el enigma no será ningún físico o astrónomo real sino un modesto maestro carpintero y relojero llamado John Harrison. 

A la edad de 22 años Harrison construye su primer reloj.  Dedica 60 años de su vida al problema de la medición precisa del tiempo.  Harrison parte de la idea de que el quid  [latinajo que significa "esencia" y se usa en inglés pero nunca en español] de la cuestión consiste en saber en todo momento que hora es en el puerto de matrícula para poder calcular la posición del barco en grados y minutos de longitud a partir de la diferencia entre esa hora y la hora a bordo determinada astronómicamente en el mismo momento.  Durante siglos nadie había podido fabricar un reloj capaz de medir la hora exacta en altamar independientemente de las fluctuaciones de la temperatura y el clima y sin que influyeran la humedad y los movimientos del barco.

John Harrison lo logró.  El Cronómetro de Marina No. 4, del tamaño de un reloj de bolsillo [aquí una segunda laguna en la narración] (…) el talento y la maestría de Harrison.  [Lo que falta podría no ser sino un par de palabras, como "que revela", "que demuestra" o "que atestigua".]  En la travesía de ensayo, efectuada en el año 1.761, el nuevo reloj sólo se desvía cinco segundos de la hora de Greenwich en 12 semanas de navegación.  En 1.884 se celebra en Washington una conferencia internacional en la que representantes de 26 naciones aceptan declarar que el meridiano de Greenwich como Meridiano Cero.  Con ello no hacen más que ratificar una práctica naval, pues una vez que el método de Harrison se hubo impuesto los cartógrafos de numerosos países empezaron a marcar cada vez más en los mapas oceánicos el Meridiano Cero justamente allí donde durante 200 años se había investigado las leyes de una navegación segura, o sea, en Greenwich, y hoy, como cada miércoles, desde hace 170 años, a las 13 horas en punto de Greenwich la bola roja cae de la torre del Observatorio [tercera laguna] (…) -ica a todos los capitanes que se disponen a zarpar para que sintonicen sus relojes de a bordo.  [ Lo que falta debe de ser una frase que termina así: "…ind-".]  Ya el capitán James Cook aplicaba el mismo principio básico que rige hasta el día de hoy.  Quien desée saber en el mar donde se encuentra su barco ha de saber primero que hora es en Greenwich […o, actualmente,  tener acceso al sistema G.P.S., el Global Positioning System o Sistema de Localización Planetario, que funciona con satélites (es el de los Estados Unidos, pero Europa y Rusia están preparando unos propios)]. 

   

                                                               La esfera roja habiendo caído                


A continuación se incluye, para complementar lo del  problema de la longitud, el texto íntegro de uno de los capítulos de un libro sobre la manera como se orientan los viajeros en los mares, el aire y el espacio exterior.  Dicho capítulo es un relato detallado de la búsqueda de una solución a ese problema.

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