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lunes, 28 de julio de 2014

Los viquingos (M. Magnusson) [1]




Es la versión en castellano de una serie histórica para televisión de1.980 del periodista, presentador de televisión, traductor (del islandés y el nórdico antiguo al inglés) y escritor islandés Magnus Magnusson.  La pude ver justamente 20 años después, en el legendario año 2.000, que muchos creyeron sería el del Fin del Mundo.  (Para los confundidos, recuérdese que fue el último del segundo milenio de la era actual, no el primero del tercero.  Cuéntese los años desde el comienzo de dicha era para confirmarlo.)  

                                        

                                       Portada del libro basado en la serie de televisión

Grabé la narración y la transcribí en ese mismo año pero transcurrieron otros 14 hasta que por fin me decidí a iniciar la labor de digitar las más de un centenar de páginas de manuscrito de los diez capítulos, habiendo fallecido ya Magnusson (en enero de 2.007, a los 77 años de edad).  No parece que se haya hecho esto todavía con la versión traducida. 

Es una apología del viquingo hecha por un descendiente, que no por eso puede dejar de reconocer la brutalidad de sus ancestros, como lo hace, pero prefiere subrayar las contribuciones de su gente al comercio, el arte, la tecnología y demás aspectos de la vida humana, como nos explica.  Él  mismo es el narrador y presentador de la serie.

Los aficionados a la historia podrán encontrar entre los 62 temas de éste sitio de las transcripciones varias más relacionadas con asuntos de género histórico (dos de las cuales están en la lista de las diez más leídas): 

-  "Las glorias de Angcor Uat" (3/I/13)
-  "El código de los reyes mayas" (igual)
-  "La Ruta de la Seda" (4/I/14)
-  "La filosofía de la Ilustración y la historia" (9/I/13)
-  "Darwin, Wallace y el espiritismo" (11/I/13)
-  "El Mar de Bolivia" (21/VII/13)
-  "Historia de Colombia: La civilización muisca" (31/VII/13)
-  "El Poderoso Continente" [1] (28/VIII/13)
-  "El Poderoso Continente" [2] (4/IX/13)
-  "El problema de la longitud (geográfica)" (21/IX/13)
-  "Los tonos dodecafónicos de la judeofobia teutónica" (18/IV/14)


La siguiente es la lista de los capítulos de la serie sobre los viquingos:   

1) El martillo del norte (Hammer of the North)
2) Relámpago caído de un cielo despejado (Bolt From the Blue)
3) De la furia de los nórdicos ... (From the Fury of the Norsemen ...)
4) Jalfdan estuvo aquí (Halfdan Was Here)
5) Inglaterra amenazada (England At Bay)
6) Amargo es el viento (Bitter Is the Wind)
7) Una isla llamada Tul (An Island Called Thule)
8) La fortaleza fronteriza más remota (The Ultimate Outpost)
9) El Imperio de los Mares del Norte (Empire of the Northern Seas)
10) Aquí es muerto el Rey Haraldo (Here King Harold Is Killed


El título del primer capítulo es una alusión obvia al martillo de Tor (Thor), el Dios del Trueno de la mitología nórdica que evoca al Júpiter de los romanos y al Zeus del Olimpo.  Ese martillo es un arma temible capaz de aplastar montañas.  




1.  El martillo del norte


Durante dos siglos y medio, desde el año 800 hasta el año decisivo de 1.066 [1], Escandinavia fue el Crisol del Norte, un crisol que formó a un pueblo distinto y distintivo: los viquingos.  Un historiador antiguo llamó a Escandinavia "matriz de naciones". [2]  Otros han caracterizado a los viquingos como "bárbaros" y "desalmados" que irrumpieron de su patria en una orgía de mortífera destrucción y salvajismo brutal que dejó a toda Europa herida y expoliada, pero existe una forma menos sensacionalista de mirar la época de los viquingos como un florecimiento asombroso de energía y actividad que al extenderse enriqueció los horizontes del mundo conocido desde Rusia hasta Norteamérica, y lo consiguieron por invasión, con el comercio, con hierro y sangre o con el arte. [3]

Puedo declarar un interés en ello porque provengo de Islandia, país que fue descubierto y colonizado por los viquingos durante su auge.  Nuestros conocimientos de aquella época han sido basados en buena medida en las grandes sagas islándicas escritas por los descendientes de los viquingos y apreciadas y leídas en voz alta en cada granja islándica durante mil años. [4]  El más grande de los escritores de sagas de Islandia fue el historiador Snorri Sturluson.  Es uno de los pocos autores de sagas cuyos nombres conocemos porque sus contemporáneos escribieron acerca de él.  La mayoría de las sagas son anónimas, un manantial inmenso de literatura y sabiduría, de realidad y ficción de la edad de los viquingos. [5]  Fueron escritas laboriosamente sobre hojas de pergamino utilizando plumas de ganso y lustrosas tintas naturales. 

Únicos entre los países nórdicos, los islandeses recordaban su pasado como viquingos y escribieron sobre él en su lenguaje cotidiano.  Con sus glaciares y montañas, Islandia puede parecer un lugar improbable para el nacimiento de una gran literatura [6] pero debajo del hielo había fuego [7].  El nombre del pueblo de Snorri Sturluson en Islandia representa el calor natural subterráneo: Breicold [8], "el Claro Vaporoso". 

Todo gran hombre reflexiona profundamente al bañarse [9] y Snorri Sturluson sin duda no era la excepción.  Él mismo diseñó y construyó éste baño [10] al aire libre en Breicold abastecido con agua caliente de un manantial térmico cercano.  Venía desde su casa por aquel pasillo cubierto que salía del sótano y descansaba aquí en el estante con sus colegas hablando de política, historia y libros.  Era un lugar importante para desarrollar las ideas, y fue aquí en Breicold donde escribió varias de las obras maestras entre las sagas del siglo XIII, incluyendo un relato de la mitología nórdica llamado "La Eda de Snorri", además de una magnífica historia de los reyes nórdicos conocida como "Jaimscringla" [Heimskringla] por las primeras dos palabras del libro, "cringla jaimsins" [kringla heimsins], el "orbe del mundo donde habita el hombre". [11]

"El orbe del mundo donde habita el hombre tiene un litoral hendido profundamente por muchos fiordos para que los grandes mares corran hacia la tierra desde el océano exterior.  Así, se conoce que un gran mar fluye hacia dentro de Narvasun [?] y hacia arriba a la tierra de Jerusalén.  Del mismo se extiende un largo mar hacia el noroeste que se llama el Mar Negro.  Estas aguas dividen los tres continentes de la Tierra.  Al este se encuentra el Asia, al oeste está Europa, y al norte del Mar Negro, Rusia.  En Asia había una tierra llamada Asaland, la tierra de los aesires.  Su ciudad principal se llamaba Atsagar.  Esa ciudad era gobernada por un jefe llamado Odín y era un lugar de sacrificio."

Como intelectual cristiano, Snorri trataba de explicar el origen de los dioses nórdicos, los aesires, como una tribu peregrina de Asia dirigida por un jefe que se convertiría en el dios principal de los viquingos: Odín, Padre de Todo. [12] 

Odín era el dios de la guerra, el Señor de los Muertos, el patrón de los guerreros.  Sus compañeros constantes eran dos cuervos devoradores de la carroña de la batalla a quienes enviaba todos los días a traerle noticias de lo que pasaba en otros lugares.  Las "runas" eran un alfabeto de letras en forma de ramitas utilizadas originalmente para la escritura, aunque también las ocupaban para expresar hechizos y maldiciones.  Representaban un poder oculto que Odín había dominado con terribles consecuencias para sí mismo: "Sé que estuve colgado en el árbol que el viento ha doblado durante nueve noches enteras, atravesado por la lanza y entregado a Odín. [13]  He sido dado a mí mismo [14] en aquel árbol cuyas raíces nadie conoce.  No me dieron pan, ni a beber del cuerno [15].  Miré hacia el abismo y tomé las runas, las empuñé dando voces y me desplomé."

El dios del trueno era el segundo dios principal de los viquingos.  Era el dios del cielo, el que gobernaba las tormentas y empuñaba los relámpagos.  Era el patrón de los pescadores y granjeros, y su poderoso martillo protector del orden mundial también servía como talismán para consagrar las bodas y la cama matrimonial.

El tercer dios de la trinidad nórdica era Freir, deidad de la fertilidad y el crecimiento próspero.  Estos tres, con una multitud de deidades menores, habitaban el paraíso de Atsagar [15a], el hogar de los aesires que Snorri Sturluson había ubicado en la lejana Asia.  Éste era el cielo poético de los viquingos.

Las piedras de Gotland en Suecia [16] nos proporcionan un archivo maravillosamente real de la vida cotidiana y de la muerte en éste mundo y en el próximo.  Una piedra puede relatarnos toda la historia [17].  Es toda una saga esculpida de los distintos aspectos de la vida en la era del viquingo: en la parte de abajo, el granjero, atendiendo cuidadosamente sus tierras y animales, en medio, el viquingo navegando ligero en pos de la ballena para incrementar sus ingresos obtenidos con la conquista y el pillaje, el aspecto menos aceptable del viquingo para los hombres medievales, en la parte superior el otro mundo, que daba la bienvenida al guerrero valiente que moría en batalla.  Eran trasladados por el caballo mágico de Odín a Valjala [Valhalla], la Sala de los Caídos.  Las valquirias servían interminables cuernos de cerveza [15].  Era una eternidad de batallas amistosas con la milagrosa recuperación de los muertos y heridos todas las noches.

Éste concepto del otro mundo, del Valjala, era esencialmente literario, la fantasía del poeta.  El viquingo común se ocupaba más de la supervivencia.  Se atenía a las palabras del Más Alto, los consejos prácticos que se decía venían del mismo Odín:

"No alabes ningún día hasta que termine, a ninguna esposa aun viva, a ninguna doncella no probada, ninguna espada no usada, ningún [¿hielo?] sin cruzarlo, ninguna cerveza sin beberla."

"Un hombre de bien debe ser reticente, reflexivo y valeroso en la batalla.  Todos deben ser felices y festivos hasta llegar a su fin."

"Sé cauteloso, pero no demasiado.  Sobre todo sé cauteloso con la cerveza o con la esposa de otro."

"Sé un amigo para tu amigo, entrega regalo por regalo, recibe sonrisas con sonrisas y mentiras con disimulo."

"Confía en uno, nunca en dos.  Confía en tres y todo el mundo lo sabrá."

Una saga islándica sobre las Islas Orcni [18] resume lo que significa ser un viquingo próspero y libre: "Pasaba el invierno en su casa en Guelsey [?], en donde hospedaba a unos 80 hombres a expensas suyas.  Su sala de beber era tan grande que no había nada en Orcni que la igualara.  En primavera tenía muchas ocupaciones y muchas semillas que sembrar, de lo cual él mismo se encargaba.  Terminado aquel trabajo se marchaba a robar en las Hébridas [19] e Irlanda en lo que llamaba su 'viaje de primavera'.  A la mitad del verano volvía a casa, donde permanecía hasta  acabar con la cosecha y el almacenamiento del grano.  Después salía a incursionar nuevamente hasta el final del primer mes del invierno.  A éste le decía su 'viaje de otoño'."

Los caballitos de Islandia, descendientes de purasangre de los caballos viquingos [20].  Fue el Equus scandinavicus quien abrió las lejanas tierras de los países nórdicos a la colonización y el comercio [21]. El comercio creciente dio un ímpetu tremendo a la época de los viquingos.  Se intercambiaba hierro, esclavos, y bienes de lujo del extremo norte [22].  Alrededor del año 880 un próspero mercader llamado Otar llegó a Inglaterra, a la corte del Rey Alfredo el Grande.

"Otar dijo que vivía lo más al norte de todos los noruegos.  Afirmó que vivía en el norte de Noruega, en la costa del Atlántico.  Relató como deseaba saber hasta donde se extendía la tierra hacia el norte y si alguien vivía al norte de esa región desolada.  Navegó directamente hacia allá, manteniendo la tierra deshabitada a estribor y el mar abierto a babor durante tres días [23].  Entonces estaba en el punto septentrional más remoto al que llegaban los cazadores de ballenas.  Aparte de reconocer el terreno, viajó ahí principalmente por las morsas, porque tenían marfil muy fino en sus colmillos.  Su piel es excelente para hacer cuerdas para barco.  Otar era un hombre muy rico en aquella región que era inmensamente abundante en animales salvajes." [24]

El marfil de morsa era un sustituto valioso para el de elefante.  Las pieles de diferentes especies de lobos cazados por los lapones en el extremo norte eran la base de un comercio especializado de bienes de lujo que era altamente apreciado en las cortes reales de Europa.

En el centro de Suecia el asentamiento comercial isleño de Pisca [Pishka] surgió como el mayor mercado del norte.  En el verano los mercaderes utilizaban naves pero en el invierno las vías fluviales al Báltico se congelaban a lo largo de muchos quilómetros.  Por esto durante el invierno, la mejor temporada para pieles, los viquingos usaban esquíes o patines de hueso, de los que se ha encontrado muchos pares en Pisca y otras partes. [25] 

Hasta hace poco no todos los estudiosos creían que estos pulidos huesos de espinillas de animales habían sido patines, así que decidí probarlos personalmente.  Realmente es bastante fácil.  Ya casi me siento viquingo.  A ver, podemos asegurar que sí eran patines [26]. Al principio es bastante difícil [27]. Disculpen mi escasa habilidad, pero obviamente sí funcionan.  Lo que más me emocionó hoy, creo yo, fue que estos patines, que provienen del Museo de Oslo, fueron utilizados por un viquingo, y al probarlos me sentí muy unido a mis antepasados, aunque mis propios ancestros se hubiesen avergonzado de mi torpeza.  Lo importante es que ahora sabemos que eran patines, que fueron fabricados como tales, y más significativo aun, que la tecnología viquinga, tal como la describen las fuentes de información, era realmente eficaz.

En la variedad y calidad de su tecnología y artesanías eran verdaderamente sorprendentes.  Los orfebres utilizaban la plata para moldear preciosos ornamentos y decoraciones.  Los artesanos tallaban complejos diseños en madera para adornar sus casas, muebles, utensilios, y en lo máximo de su arte: sus naves.  Los armeros fabricaban bellas espadas.  Los carpinteros construían barcos de gran elegancia de línea y funcionalidad, naves cuyas descendientes directas aun se construye en Suecia actualmente.  Siempre se destacaba lo laborioso del dibujo y la riqueza del oro y la plata.  Para mí lo más hermoso de su arte se consagraba a sus barcos.  Las naves dominaban su vida, su mente y su poesía.  Un gran poema de aquella época, "El marinero", expresa a la perfección la intensidad de sus sentimientos hacia el mar, tanto el amor como el odio.

"Canto a mi historia verdadera, relato mis viajes.  ¡Cuántas veces he sufrido tiempos de infortunio en días de fatiga, y he sentido amarga ansiedad en tantas naves!  Mi hogar intranquilo lo he tenido en las olas turbulentas donde la oscura vigilia nocturna a menudo me tocaba en la proa de la nave cuando golpeaba cerca de las rocas.  Oprimidos por el frío, mis pies eran atados por la escarcha con helados lazos mientras la inquietud hervía caliente en mi corazón y un hambre desde adentro abatía el espíritu fatigado por el [¿mar?].  El que vive fácilmente en la tierra no sabe como he pasado mi invierno en el gélido mar, desdichado e intranquilo en los caminos del exilio, faltándome los queridos amigos, rodeado de carámbanos mientras el granizo golpeaba con furia, y aun así los deseos de mi corazón me incitan a viajar sobre majestuosos mares, entre el juego [¿o "fuego"?] de saladas olas.  Constantemente los sentidos anhelos impulsan al espíritu a emprender la aventura.  Me llaman a marcharme a ver las extrañas tierras allende el mar."

La ética heróica de los viquingos era una mezcla curiosa de fatalismo y valentía, del desafío a la muerte y un deseo muy natural de evitarla si fuera posible.  No eran hombres temerarios los viquingos, no eran de aquellos que buscaban la gloria o la muerte a toda costa, pero si la muerte era inevitable, si no había más alternativa que esa, entonces lo que importaba era morir valerosamente, porque sabían que su inmortalidad dependía de eso.  Así se lo expresa en el poema "El Játatal" [Háttatal, parte de la "Eda de Snorri"] en las palabras del Más Alto: "La riqueza muere, los parientes mueren, tú mismo deberás morir algún día, pero la verdadera fama nunca muere para quien la alcanza con valor."  ... y ha sido la verdadera fama a través de las sagas lo que ha mantenido la inmortalidad de los viquingos hasta nuestros días.

Los miembros de la Sociedad Nórdica de Cinematografía y Espectáculos, en estos momentos la sociedad más grande que existe en Gran Bretaña, pasan sus fines de semana representando las escenas sanguinarias y violentas de los viquingos [28].

En una vieja bodega para papas en Hawley, Minnesota, a muchos quilómetros del mar, el Sr. Bob Asp ha pasado ocho años construyendo un barco que es una réplica exacta de la magnífica nave de Gokstad desenterrada de un montículo fúnebre en Noruega hace un siglo [29].  El barco de Gokstad representa la idea clásica de la nave larga de los viquingos.  Mide 25 metros.  Esbelta, rapaz [?], reforzada con metal en los costados, de cuello y proa alargados.  El sueño de Bob Asp es navegar su barco hacia la tierra de sus antepasados algún día.

En el verano de 1.979 otra réplica del barco de Gokstad navegó por los mares del norte.  Tenía una tripulación de 16 voluntarios: cinco de Noruega, once de la Isla de Man [30].  El timonel era de Man, Eric Cahill [?], jefe del puerto de Pil [Peel, en dicha isla].  El Cuervo de Odín era una versión a menor escala de la nave de Gokstad, construída especialmente para celebrar los mil años de historia viquinga en la Isla de Man.  El viaje desde Noruega duró unos diez días.  Su destino era Pil, ciudad natal de Eric Cahill, donde comenzarían las festividades por el milenio de la Isla de Man. [31]

En el lejano norte, sobre el Océano Atlántico, otros isleños aun recuerdan la herencia de los viquingos: la gente de las Islas Faroe.  En las Faroe el pasado heróico se mantiene vivo en las baladas folclóricas que se canta para acompañar sus danzas.  Se dice que algunas de estas baladas duran hasta tres noches y días completos relatando las aventuras interminables del valor de los viquingos en tanto que alguien recuerde la letra y se mantenga en pie. [32]
Cada enero la gente de Shetland también revive la memoria de la época dorada del dominio de los viquingos en las tierras septentrionales [33], pero el Festival del Fuego de Atjalya, en Shetland, no es únicamente una celebración del invierno [34]: en el fondo había una conciencia fatalista de la ruina inevitable de los dioses viquingos, de la destrucción por el fuego de todo el mundo de los viquingos. [35]

"Los hermanos se batirán y se darán muerte, los hijos de las hermanas cometerán actos infames entre sí, hay aflicción en el mundo, perversión desenfrenada, una época de la espada, del hacha, los escudos rotos, una época de tormentas, de lobos, mientras el mundo se desmorona.  Ninguna piedad mostrará el hombre para el hombre.  El sol se oscurece, la tierra se hunde en el mar, las brillantes estrellas caen de los cielos, las llamas rugen y el fuego se eleva a lo alto, el mismo cielo es abrazado por el calor."

En esta visión tenebrosa y cataclísmica del fin del mundo, con su terrible certidumbre de la muerte y la extinción, su absoluta convicción del final del auge de los viquingos, nació un instinto feroz de la nación, un hambre inagotable por la vida misma.

Durante las próximas semanas tomaremos también el camino de la ballena, siguiendo la estela de los viquingos de antaño a través de la mitad del mundo conocido, de Asia a Norteamérica, de Rusia a Groenlandia, del Mediterráneo y el Mar Negro al Mar del Norte y el Atlántico, y si perdonaran mi parcialidad, terminando en Islandia, que hasta nuestros días es el corazón de la realidad de los viquingos.  

              



NOTAS


1.  Fue el año de la invasión normanda a Inglaterra.

2.  Esto evoca el caso de la Península Arábiga, que durante siglos fue como un depósito inagotable de gentes que salían a poblar otras regiones, proceso que culminó con la aparición del Profeta Mojámed (es como debe nombrárselo porque el musulmán se ofende cuando se dice "Mahoma") y la difusión del Islam hasta las costas del Océano Atlántico y el sur de la Península Ibérica.

3.  ... pero véase éste pasaje del capítulo 3: "Sé que estoy tratando de modificar la imagen popular de los viquingos para que no se los siga considerando como salvajes desalmados sedientos de sangre.  Más bien quiero resaltar su aportación al comercio, al arte, a la tecnología, etcétera, pero el saqueo de Francia y el resto de la Europa continental, sin importar que tan exagerados sean los relatos de las crónicas de los monjes, deja sin habla, incluso a un apologista viquingo ferviente como yo.  En una época brutal y sanguinaria los viquingos --debo decirlo sin rodeos--, fueron más brutales y más sanguinarios que otros."  Pudo ser por los hongos sicoactivos (= alteradores de la mente) que consumían antes de atacar.  En las iglesias y los monasterios asesinaban a los monjes, saqueaban los santuarios, destruían las bibliotecas que tenían copias de textos antiguos, y lo que no podían llevarse lo quemaban.  Se dice que por toda Europa las congregaciones oraban así: A furore Normannorum libera nos, Domine.  "¡De la furia de los nórdicos líbranos, Señor!"  En realidad es una súplica "apócrifa" del siglo XIX, como explica el autor al comienzo de dicho capítulo, cuyo título incorpora las primeras palabras de esa súplica ficticia. 
 
4.  Lo de las sagas como fuente de información histórica es un tema recurrente de esta serie de televisión y la afirmación aparece tambien hacia el final del capítulo 7 y al comienzo del capítulo 9.

5.  También llamaron "Snorri" al primer europeo nacido en América, a comienzos del siglo XI, que fue hijo de Torfin Carlsefni (Thorfinn Karlsefni en inglés), cuyo asentamiento americano fue abandonado al cabo de dos años por los problemas que hubo con los nativos.  El primer enfrentamiento lo ganaron los americanos, pero el segundo, cinco siglos después, lo perdieron definitivamente.

6.  Parece estar aludiendo a su aspecto desolador, propio del bioma de tundra, donde no se ve árboles.  Los bosques llegan hasta el límite entre la taiga y la tundra, llamado treeline en inglés, o "línea de los árboles", algo que también aparece en las montañas de gran altura.  De ahí en adelante la única vegetación que se ve es de musgos, líquenes y arbustos menudos.

7.  ... también literalmente: ahora están aprovechando en esa isla la energía geotérmica del vapor que sale de las fisuras en la corteza terrestre

8.  Fue lo que me pareció escuchar, pero donde nació fue en Jvamur (Hvammur).  Debe de ser que, habiendo nacido en ese otro lugar, la familia se trasladó a Claro Vaporoso, alusión obvia a la fuga de vapores telúricos.

9.  ¿Está aludiendo al incidente relacionado con Arquímedes, que estando en su bañera se ideó la manera de averiguar la pureza de un objeto de oro y salió corriendo desnudo por las calles gritando "¡Eureka!"?

10.  Aquí mostraron el baño, claro.

11.  En el próximo capítulo se menciona otra vez su historia de los reyes.  La "eda" (plural: edur) es un poema o una narración en prosa de la mitología nórdica.

12.  Esa explicación delata la erudición extranjera de Sturluson.  Afirma que la raza de los dioses era de mortales provenientes de Asia que, dirigidos por Odín, llegaron y se instalaron en tierras nórdicas.  La idea del origen humano de los dioses no era propia: la tomó de la Grecia de la Antigüedad.  Parece haberla concebido el filósofo Eujemeros, que creía que los del Olimpo habían sido inicialmente mortales.      

13.  Incomprensible lo de "entregado a Odín", que es quien habla.  ¿Acaso no será "entregada a Odín"?

14.  Otra frase incomprensible, seguramente también una traducción defectuosa, como en el caso anterior.

15.  Se usaba los cuernos como copas.


15a.  Creo que escuché mal y debe ser Asgard.

16.  Es una isla extensa, la más grande del Mar Báltico, de 120 por 48 quilómetros, con unos 50 mil habitantes, donde se ha hallado varios cientos de tesoros enterrados con objetos de oro y plata, casi todos de la época de los viquingos.   

17.  Está de pie al lado de una piedra tallada enorme de unos 3 metros de altura con la forma del ojo de una cerradura antigua.

18.  Orkney en inglés.  Están ubicadas frente a la costa septentrional de Escocia, un poco más allá están las Shetland , y luego las Faeroe, y todas ellas están al occidente de la costa meridional de Noruega, muy al alcance de los barcos viquingos.  A esas otras se las menciona más adelante en éste mismo primer capítulo.

19.  Es un archipiélago frente a la costa occidental de Escocia.

20.  Se los menciona otra vez hacia la mitad del capítulo 7 y hacia el final del último capítulo.

21.  Esto mismo es lo que se dice en el capítulo 7.

22.  En el capítulo 4 aparece otra vez una lista de las mercancías que intercambiaban, en la que se incluye las pieles, por todo lo cual recibían en el trueque plata árabe.  Dos párrafos más allá en éste primer capítulo se dice que las de lobo eran laponas.

23.  ... o sea, con lo primero al lado derecho y lo segundo al lado opuesto, lo que significa que se fue siguiendo la costa occidental de la isla principal del Reino Unido actual, compartida por Inglaterra, Gales y Escocia.

24.  Omitió señalar la fuente de ese pasaje.

25.  También en el capítulo 5 se menciona los patines de hueso. 

26.  Ha avanzado sobre el hielo unos cuantos metros, impulsándose con un  par de bastones, luego se sienta y se desamarra los dos huesos que tenía atados a las suelas de las botas.

27.  Está jadeando.

28.  Se ve un simulacro de batalla con indumentaria convincente pero movimientos cómicos por lo lentos y cuidadosos, nada convincentes, de aficionados.

29.  Minnesota es uno de los estados de Estados Unidos de Norteamérica.  Queda bastante lejos de ambos mares, más allá de los Grandes Lagos, a mitad de camino entre el Atlántico y el Pacífico (en la frontera con Canadá).  Esto se lo vuelve a mencionar hacia el final del capítulo 8, donde Alt dice que cree que unos viquingos llegaron hasta ahí, se instalaron y nunca regresaron a su lugar de origen.  La nave de Gokstad fue desenterrada en 1.880.  A los susodichos "montículos fúnebres" se les dice también "túmulos funerarios". 

30.  Es una isla en el Mar de Irlanda, entre Inglaterra e Irlanda del Norte.

31.  Esa aventura evoca las del antropólogo noruego Thor Heyerdahl, que en 1.947 cruzó el Pacífico en una balsa llamada Kon-Tiki  con el propósito de apoyar una  teoría suya.  Luego hizo otras expediciones parecidas, siempre en naves de elaboración artesanal.

32.  Se ve una escena de gente cantando y bailando, formando una fila que serpentea, abrazados todos hombro con hombro, en lo que parece ser el salón de una taberna.

33.  ... y ahora una escena nocturna con música y una hilera de gente con antorchas.

34.  En el hemisferio norte esa estación comienza a fines de diciembre (y medio año después en el hemisferio sur).  También al comienzo del penúltimo capítulo se habla de dicho festival.

35.  Es el Ragnarök de la mitología nórdica (Götterdämmerung en alemán), el Destino Final de los Dioses, Ruina de los Dioses, Caída de los Dioses o Crepúsculo de los Dioses, con un nuevo mundo idílico que aparece posteriormente, todo muy parecido a lo del último libro del Nuevo Testamento.  El caos del Fin del Mundo será precedido por el Invierno de Inviernos, que es una serie de tres inviernos sucesivos sin veranos intermedios.  Viene luego una secuencia de eventos dramática: sismos, una batalla entre dioses y gigantes, enanos, duendes y demonios y un lobo que devora el Sol y otro, hermano suyo, que hace lo mismo con la Luna, con lo que el mundo queda en tinieblas.  

36.  Es un pasaje de un poema de la "Eda poética" de Snorri. 
   
      

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