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viernes, 30 de octubre de 2015

La música de cámara

Es el sexto informe de una serie de más de veinte sobre temas de música de la revista "MD en español", ya desaparecida, que se incluirá aquí (éste, titulado Musique de chambre, de su número de agosto de 1.976).  En éste caso tampoco tiene notas al final el original: todas las siete son mías.  Ver detalles sobre la fuente en la introducción al primer informe, que es sobre el violín


Fenómeno curioso en la vida cultural contemporánea es el interés cada día mayor que suscita la música de cámara: del enrarecido ambiente de los cognoscenti se ha ido infiltrando en miles de hogares de América y Europa, atrayendo a todo un ejército de fervientes melómanos, muchos de ellos médicos.

Orígenes

La música de cámara nació hacia finales del Renacimiento en las suntuosas villas de los nobles italianos como una forma profana y doméstica de la florida música religiosa y teatral que imperaba a la sazón.  Al poco tiempo no podía faltar en ninguna casa de la aristocracia un músico de cámara encargado de componer cantos (cantata da camera) y madrigales (madrigali da camera).  Hacia finales del siglo XVI, cuando se popularizó el violín, se puso también de moda otro tipo de composición: la sonata da camera.

Los experimentos alcanzaron tal éxito que se propagaron fuera de Italia, dando lugar a los famosos consorcios de violín de la corte de los Estuardos (1) de Inglaterra y a los no menos famosos conjuntos reales de cámara de Francia.  Reyes, nobles y cardenales se disputaban los servicios de los músicos más célebres, y gracias a su mecenazgo alcanzaron gran renombre maestros de la talla de Arcangelo Corelli y Antonio Vivaldi en Italia, Jean-Philippe Rameau y François Couperin en Francia y Henry Purcell en Inglaterra.  Los alemanes, que empezaron a destacar en época relativamente tardía, aportaron al repertorio las composiciones de Johann Sebastian Bach y las obras creadas por George Frederick Handel en Inglaterra.

La música de cámara predominante en aquella época no estaba sujeta a fórmulas fijas.  Por lo general se trataba de suites (2) que comprendían un número variable de movimientos ejecutados por un clavicémbalo y un número indeterminado de instrumentos de cuerda.  Dos grupos instrumentales interpretaban en concierto temas independientes, apoyados por el bajo continuo del clavicémbalo, que marcaba la armonía (3).  Con el tiempo evolucionó una forma en que un grupo proporcionaba la línea melódica y el otro el acompañamiento conservando el bajo continuo, y esto a su vez dio lugar al concerto grosso orquestal, y más tarde al concierto y a la sinfonía modernos.

El primer antecedente histórico de la música de cámara moderna fue un cuarteto para cuerda [sic (casi siempre escrito así, en el singular, en éste informe)] compuesto en el siglo XVII por el italiano Gregorio Allegri.  La segunda generación, surgida años más tarde, se caracterizó por los cuartetos de compositores italianos tan destacados como Alessandro Scarlatti, Guiseppe Tartini y los hermanos Guiseppe y Giovanni Sammartini.  Finalmente fue la escuela alemana de Mannheim, bajo la dirección del compositor y violinista Johann Stamitz, la que creó en el siglo XVIII los primeros cuartetos  para cuerda de cuño moderno.

La escuela de Mannheim dio a cada instrumento una voz individual, descartó el bajo continuo y fijó el número normal de movimientos en cuatro, estableciendo así el principio básico de la sonata-allegro.  Preparó el camino a Joseph Haydn e inauguró el monopolio germánico sobre la música de cámara, monopolio que habría de prolongarse hasta la muerte de Brahms 150 años más tarde.

Padre de la sinfonía.  En la historia de la música son contadísimos los casos tan identificadas con la maduración de una forma que el desarrollo de esta viene a ser un reflejo fidelísimo de su propia evolución artística.  Uno de ellos lo representa la trascendental influencia que ejerció Haydn sobre el cuarteto para cuerda. 

Cuando en 1749, a la edad de 17 años, Haydn abandonó el coro de la catedral vienesa de San Esteban para salir en busca de fortuna, la forma más popular era el divertimento según lo concebía Florian Gassmann, por entonces uno de los compositores más notables de Viena.  Se trataba de alegres obras en cinco tiempos para instrumentos de viento y de cuerda.  Tenían dos minués y por lo menos un movimiento de danza más, y generalmente se las ejecutaba al aire libre.  Haydn pasó su época de aprendizaje estudiando los cuartetos de Mannheim pero componiendo e interpretando divertimenti para ganarse la vida.  Aprendió de éste modo a prescindir del bajo continuo de clavicordio y adquirió su característica facilidad para los tiempos de danza y las voces de cuerda armónicas.

La mayoría de entendidos considera que el máximo esplendor de su genio se manifiesta en los últimos ocho cuartetos escritos entre 1797 y 1799.  El más famoso de estos es el "Cuarteto del Emperador", así llamado por el himno del Emperador Francisco, que Haydn empleó como tema del adagio.  Le sigue en popularidad el "Cuarteto en mi bemol" (op. 76), que tiene un tema vigoroso y diversas variaciones en el primer movimiento, así como una evocadora Fantasía en el segundo, pasando de una modulación onírica a otra.  De entre sus restantes 83 cuartetos no resulta fácil para los verdaderos entusiastas de la música de cámara elegir sus composiciones predilectas, pero por lo general prefieren "La Alondra" (opus 64, número 5), por su primer movimiento cantado.

Fuente de tesoros.  Tras la muerte de Haydn los compositores románticos no perdieron el tiempo en transformar el modelo que él les había legado en los preciosos tesoros estimados en la actualidad tanto por profesionales como por aficionados.  La mayoría de ellos utilizó dicho modelo para experimentar con sus propias ideas creadoras y desarrollar su personalidad individual.  Beethoven, por ejemplo, comenzó con tríos para piano a los 15 años, pasó a los tríos para cuerda, luego a los cuartetos para cuerda y finalmente a las sinfonías.

En éste proceso llevaron la forma a sus límites extremos, empleando cualquier número y variedad de instrumentos, y por último la redujeron a cinco géneros mayores (dúos, tríos, cuartetos, quintetos y sextetos) y tres menores (septetos, octetos y nonetos).  El cuarteto para cuerda aún constituía la médula del arte.  De los demás instrumentos, seguía en popularidad el piano (dúo, trío y quinteto), y a continuación la flauta.  Apenas se empleaba los instrumentos de viento metálicos, y en cuanto a los de percusión, no se los utilizaba nunca.

Mozart escribió una plétora de composiciones deliciosas.  Después de Haydn es el autor favorito entre los aficionados a la música de cámara.  Sentía una predilección especial por el divertimento y ensayó no pocas variaciones alegres del mismo.  La más conocida de estas es la famosa Eine kleine Nachtmusik (4), que para muchos pertenece más a la categoría de serenata que a la de divertimento.

Beethoven supone un reto incluso para los profesionales, y los aficionados lo abordan no sin timidez.  Los tres cuartetos de Razumovski son probablemente los más melódicos y los que con mayor frecuencia interpretan los aficionados: fueron escritos en 1806 en honor del Conde Razumovski, amigo íntimo del Zar Alejandro I, y tienen varias canciones populares rusas.  A sus seis últimos cuartetos se los considera como el apogeo del arte de la música de cámara.  Beethoven los compuso durante los postreros cinco años de su vida, cuando padecía sordera total, ictericia periódica, fuertes dolores abdominales y diarrea.  Tienen algunas de sus expresiones más dramáticas, así como sus más avanzadas estructuras armónicas.

Schubert dotó a la música de cámara de sus momentos más líricos.  Basó su "Quinteto de la trucha" en la popular canción vienesa Die Forelle.  El cuarteto de "La doncella y la Muerte" tiene como segundo movimiento cinco exquisitas variaciones sobre el lied conmovedor Der Tod und das Mädchen (5), compuesto por él mismo.  Schumann era ante todo un pianista, y su fogoso espíritu romántico se reflejó en sus tríos, cuartetos y quintetos para piano, sus obras de cámara más estimadas.  Mendelssohn, cuyo interés se centraba principalmente en la forma, alcanzó proporciones casi sinfónicas en sus piezas "Septeto -" y "Octeto para cuerda", y es mejor conocido por estas que por sus cuartetos.

Brahms siguió el ejemplo experimental de Beethoven.  Perfeccionó sus característicos cuadros armónicos y rítmicos en sus composiciones de cámara y más tarde los aplicó a sus conciertos y sinfonías.  Durante el proceso de experimentación concedió la misma importancia a todas las combinaciones instrumentales y creó uno de los más bellos cuartetos para piano (sol menor) del repertorio.  Una de las obras que gozan de mayor popularidad entre los aficionados es su "Cuarteto para cuerda en la menor" (op. 51), dedicado a su amigo más íntimo, el eminente cirujano y musicólogo alemán Theodor Billroth.  A pesar de su enfoque, que en ocasiones resultaba austero, figura entre los compositores predilectos de los aficionados que cultivan la música de cámara.

Durante la segunda mitad del siglo XIX nuevas influencias hicieron peligrar la hegemonía germánica en el campo de la música de cámara.  La amenaza principal procedía de algunos países eslavos.  Los compositores checos Bedrich Smetana y Antonin Dvorák, innegablemente influenciados por Brahms, introdujeron, no obstante, una buena dosis de lirismo eslavo en sus composiciones.  Entre las más importantes de éste género figuran el cuarteto "De mi vida" de Smetana y el "Cuarteto americano" de Dvorák, ambas de inspiración autobiográfica.  A Rusia debemos dos obras maestras de la melodía eslava: el "Cuarteto para cuerdas en re" de Tchaikovski, cuyo movimiento andante cantabile es mundialmente célebre como piedra de toque melódica, y el "Segundo cuarteto para cuerdas en re menor" del químico y gran compositor petersburgués Aleksandr Porfirievich Borodin.

La competencia francesa, con la música de cámara de César Franck, también fue importante.  En sus obras "Quinteto para piano", "Sonata para piano y violín" y "Cuarteto para cuerda", que inspiraron a toda una generación de jóvenes compositores franceses, supo combinar la belleza de forma clásica con una innata delicadeza gala.  Entre sus seguidores figuran Ernest Chausson (Chanson perpétuelle para soprano y quinteto de piano), Guillaume Lekeu ("Sonata para violín y piano") y Gabriel Pierné ("Quinteto para piano").

Uno de los músicos más jóvenes enardecidos por el genio de Franck fue Claude Debussy, iniciador del movimiento impresionista en la música de cámara.  Una de las particularidades de los impresionistas, que crearon algunas de las obras literarias más extravantes, era que concedían mayor importancia a la armonía y el timbre que a la forma.

Maurice Ravel cerró el ciclo impresionista con su propia nota fosforescente: el "Cuarteto para cuerda" y el "Trío para piano" figuran entre las piezas esenciales de cualquier repertorio cabal, pero se considera que la mejor de sus composiciones de cámara es la poética "Introducción y allegro para arpa, cuarteto de cuerda, flauta y clarinete".  En realidad esta pieza constituye un exquisito concierto en miniatura para arpa y conjunto de cámara.

Época moderna.  A pesar de las innovaciones introducidas por los impresionistas y otros representantes del último período del romanticismo, las formas de música de cámara tradicional lograron sobrevivir a las conmociones del siglo XIX sólo para verse sometidas a mayores amenazas en el siglo actual, sobre todo por parte de Arnold Schoenberg (1874-1951).  Nacido en Viena y naturalizado en los Estados Unidos, Schoenberg consideraba la música como un vasto laboratorio experimental y der manera audaz se propuso modificar su orientación tonal y rítmica, rehuyendo los principios de las teorías clásicas.

Primero trató de cambiar la forma de la música de cámara y creó su temprana obra maestra titulada Verklärte Nacht (1903) (6), morfológicamente un poema musical para sexteto de cuerda y soprano, pero todavía dentro de la tradición "tonal".  Su siguiente obra de cámara fue el "Primer cuarteto para cuerda" (1904), algo menos radical en el sentido de que los cuatro movimientos se los ejecuta sin interrupción.  Su "Segundo cuarteto para cuerda", que habría de componer unos tres años más tarde, fue la última de las obras que escribió con clave.

Entonces Schoenberg inició la fase experimental que habría de llevarle a la técnica dodecafónica.  El primer fruto fue Pierrot lunaire (1912), que constaba de 21 piezas independientes orquestadas para cinco instrumentos (flauta, clarinete, violín, violoncello y piano), tres instrumentos alternantes (flautín, clarinete bajo y viola) y una recitadora.  En 1923 ya había madurado su técnica dodecafónica, que se manifestó en todo su esplendor en su Serenata para siete instrumentos y voz de bajo.

Alban Berg y Anton Webern, ambos discípulos de Schoenberg, propagaron la fe de éste a su propia manera: la más destacada composición de cámara de Berg es la "Suite lírica" para cuarteto de cuerda en seis movimientos, en parte dodecafónica, y la de Webern el difuso y atonal "Cuarteto para violín, saxofón, clarinete y piano".  Desde entonces ha surgido todo un ejército de dodecafonistas jóvenes y radicales que hacen uso de la música de cámara con el propósito primordial de experimentar distintas facetas: atonalidad, politonalidad, intervalos de un cuarto de tono y caprichosos cuadros rítmicos.

A pesar de estos ataques, el cuarteto para cuerda sigue en pleno vigor, y encontró su expresión moderna más elocuente en los seis cuartetos del compositor húngaro Bela Bartok (1881-1945).  Al igual que Schoenberg, Bartok pasó de unos comienzos románticos a una fase experimental, y más tarde volvió a la más pura esencia de su arte, una combinación de vívida melodía, ritmos húngaros y sus propias y originalísimas estructuras tonales.

Otros destacados compositores modernos, como el alemán Paul Hindemith, los franceses Darius Milhaud y François Poulenc, los rusos Serge Prokofiev y Dimitri Shostakovitch y los norteamericanos Aaron Copland, Roy Harris y Roger Sessions todavía operan dentro de los cánones clásicos y producen excelente música de cámara.  El fallecido individualista norteamericano Wallinford Riegger combinó su propio tipo de música dodecafónica con el clasicismo y creó numerosas obras líricas de gran originalidad.

Música casera.  La creciente popularidad de que goza actualmente la música de cámara cierra el ciclo histórico de éste género puesto que se inició en el hogar durante el Renacimiento y al hogar ha vuelto 400 años más tarde.

La mayoría de los sociólogos de la música atribuyen esta popularidad a dos factores: la televisión y los discos de alta fidelidad.  El vacío intelectual creado por aquella ha venido a ser colmado por estos, dando a conocer al aficionado toda la deliciosa panorámica del repertorio de la música de cámara en su propio hogar.  Muchos antiguos niños prodigio frustrados se han animado de éste modo a pulimentar su técnica y buscar a otros tres instrumentalistas de cuerda de inclinación similar a la suya para organizar veladas musicales.  Con el fin de ayudar al aficionado, muchas casas grabadoras han lanzado discos en los que falta la primera o la segunda parte del violín, permitiéndole así practicar a solas las grandes joyas de la música (7).

Esta tendencia ha adquirido tal auge que se ha confeccionado una lista nacional de aficionados a la música de cámara.  Cualquier melómano forastero que llegue a una ciudad acompañado de un instrumento y el deseo irresistible de interpretar música de cuarteto puede hallar en menos de una hora un grupo que le admita entre sus miembros.

Colofón.  Por un médico violinista de Los Ángeles: "Tenemos violinistas de sobra, pero andamos muy necesitados de violonchelistas, y ante todo, de violas.  No obstante, el trabajo en equipo es la mayor necesidad, y en éste sentido precisamos más internistas y médicos generales para nuestros cuartetos.  Los cirujanos suelen ser demasiado presuntuosos para acoplarse bien a un cuarteto, pero nos encanta y no renunciaríamos a ello por todo el oro del mundo, y me refiero también a los cirujanos.  Nos proporciona un contacto más íntimo con los grandes compositores y su música de lo que pudiera ofrecernos una velada en una sala de conciertos o en la ópera." 




NOTAS


(1)  Es la forma castellanizada del nombre de la dinastía real europea de los Stuart (nombre que en Escocia escriben así: Stewart).  En castellano existe el apellido "Estuardo".  Esa dinastía comenzó a reinar en el Reino de Escocia en el siglo XIV tardío y luego a comienzos del XVII heredó los reinos de Inglaterra (que incluía a Gales) e Irlanda, cuando la dinastía real inglesa de los Tudor terminó porque la famosa Reina Isabel I (la actual es la segunda Isabel), hija del cruento Enrique VIII, que decapitó a no recuerdo ya cuantas esposas (incluyendo a la madre de Isabel, que fue Ana Bolena, si recuerdo bien esto), murió sin haber tenido prole.  Fue la Reina Virgen (o así le decían, fuera cierto o no, asunto en el que no quiero inmiscuirme).  La viruela le desfiguró el rostro y eso la afectó mucho, pero su médico logró consolarla diciéndole que debía agradecer a su Creador el hecho de que el mal no la hubiera matado.  Terminemos aquí con la lección de historia.  De lo contrario esto se nos va a convertir en un curso completo de historia de quienes ahora se hacen llamar "británicos" (con lo que quieren evocar la época en la que Roma los sacó de la barbarie permanentemente).  Éste es el pasaje pertinente en mi transcripción relacionada con la viruela (http://transcripcionesreveladoras.blogspot.com/2013/05/historia-de-la-viruela.html):

Para algunos, terminar sus días desfigurados era peor que una muerte temprana.  En 1.562, cuando la Reina Isabel I tenía 29 años, le fue diagnosticada la infección de la viruela y pronto entró en coma.  Cuando despertó quedó conmocionada por las pústulas en su rostro.  Era un golpe a su vanidad, especialmente porque toda su vida había rivalizado con su prima, la hermosa María Estuardo, Reina de Escocia.  Su médico calmó sus temores y le recordó amablemente que debía estar agradecida de seguir con vida.  Isabel permaneció encerrada hasta que sus cicatrices desaparecieron, otros nunca salieron de su encierro.  [La Reina Isabel usaba una capa gruesa de polvo cosmético para disimular las cicatrices.]  Los monasterios cristianos se convirtieron en refugios habituales para las mujeres europeas cuya belleza y futuro habían sido destruidos por la enfermedad.   

(2)  Éste término está explicado en el curso de música (http://transcripcionesreveladoras.blogspot.com/2014/12/curso-de-musica.html).
 
(3)  También en el curso antedicho se explica los términos "bajo contínuo" y "armonía".

(4)  Significa en alemán "Una pequeña serenata (Nachtmusik es literalmente 'música nocturna')".  Es la "Serenata No. 13 para cuerdas en sol mayor", K 525, para conjunto de música de cámara.

(5)  En alemán, "La muerte y la joven".  "Mujer joven" también es Jungfrau.  Hay un vino llamado Jungfraumilch, "leche de mujer joven", y otro llamado Liebfrau(en)milch, "leche de la Amada Dama", una alusión a la Virgen María.  Ambos son vinos blancos alemanes.

(6)  "Noche transfigurada".  El adjetivo tiene una segunda acepción, que es "radiante".  Es el "Sexteto para 2 violines, 2 violas y 2 violoncelos", op. 4 (1.899).  Schoenberg pudo haber sido asesinado si hubiera regresado a Alemania luego de unas vacaciones en Francia.  Hitler acababa de ser elegido Canciller (1.933) y alguien advirtió a Schoenberg que regresar sería peligroso.  No habiendo podido conseguir puesto de docente en el Reino Unido resolvió establecerse en los Estados Unidos de Norteamérica.  Se había cristianizado pero luego de lo de Hitler decidió regresar a su primera fe y lo hizo formalmente en una sinagoga de París.  El asunto de la conversión al cristianismo aparece mencionado en otra de mis transcripciones (http://transcripcionesreveladoras.blogspot.com/2014/04/los-tonos-dodecafonicos-de-la.html).

(7)  Eso fue como un antecedente refinado de la moda japonesa ligera del karaoke.


   

  


domingo, 10 de mayo de 2015

"Patrimonio Mundial": Mojenyo Daro y el Gran Simbabue


La del valle del Indo en lo que ahora es Paquistán es una de las civilizaciones más antiguas, junto con las de Sumeria, el Egipto faraónico y China, pero se diferencia de las otras tres en que su escritura sigue siendo imposible de leer, por lo que lo único que da pistas sobre su gente son los meros objetos materiales. 

Se sospecha que su lengua sobrevive en India en una versión moderna de una de las de los grupos munda, indoario o dravídico, que son las tres familias lingüísticas indias principales.  El candidato más favorecido es el dravídico, pero no hay pruebas definitivas, y puede que no exista ninguna relación con las lenguas actuales.

El tema de uno de los capítulos de la serie de televisión Treasure Seekers de la National Geographic Society, titulado "Africa's Forgotten Kingdom" (El reino olvidado de Africa), es sobre el segundo asunto de la presente transcripción, que es la narración de un episodio del programa de la UNESCO y Transtel (televisión alemana) "Patrimonio Mundial" visto en el canal Señal Colombia el 12 de mayo del 2.001.  (En enero quedaron incluidas aquí tres transcripciones de las narraciones de los capítulos sobre Angcor Uat, la escritura maya y la Ruta de la Seda de la serie antedicha.)  Luego de los dos temas que siguen a éste (sendas entrevistas relacionadas con la brujería) se incluirá otros dos capítulos de ese mismo programa.

Son tan incoherentes ciertos pasajes del tercer capítulo de la serie "El Poderoso Continente" que preferí detenerme y esperara a recibir el libro, habiendo solicitado a alguien que vive en el exterior y tiene las tarjetas de crédito internacionales necesarias que me lo consiga, antes de continuar digitándola.  Mientras tanto agregaré lo de los patrimonios mundiales y tres temas complementarios y luego iniciaré una serie de temas sobre la India, que se convirtió en mi patria espiritual en mi juventud, a comienzos de los años 70.  Resultaba entonces conveniente que el primero de los próximos seis temas, que son como una transición hacia lo de la India, fuera el que presenta el patrimonio mundial que son las ruinas de Mojenyo Daro en la cuenca del Río Indo. 

Eso tiene alguna relación con mi abuelo materno, Ramón Martínez Rodríguez, que fue quien trajo la Teosofía a Colombia hacia 1920, habiéndola conocido en Costa Rica, a donde fue a dar huyendo de las persecuciones políticas luego de la Guerra de los Mil Días, en la que había llegado al grado de coronel siendo todavía muy joven.  Algo de esto aparece explicado en mi relato de la vida real sobre un episodio espiritista titulado "La muerte de Alicia" que también quedó puesto aquí en enero. 

La Sociedad Teosófica fue fundada en 1.875 en la ciudad de Nueva York por el Coronel Olcott y Mme. Blavatsky, y que mi abuelo hubiera nacido ese mismo año fue un hecho que a los teósofos colombianos pareció muy significativo.  La sede principal está en Adyar, estado de Madrás, en la India.  Hace unas dos semanas descubrí el sitio Boloji.com, que es un depósito enorme de temas de la India que podré traducir para ir agregándolos aquí en los próximos meses.  Uno de sus colaboradores me ha dicho que allá muy pocos han oído hablar de la Sociedad Teosófica, pero que Annie Besant, una británica ya fallecida que fue su Presidenta Mundial y es autora de muchos libros teosóficos, es un personaje muy respetado, por su simpatía hacia los indios.  De ella se decía que era la reencarnación de Hipatia, la filósofa y matemática de Alejandría.


Hace más de cuatro mil años surgió a orillas del Indo la primera gran civilización de Asia meridional, equivalente en su alto nivel a las de Mesopotamia y Egipto.  El núcleo de esta dilatada civilización se extendía a lo largo del Indo en el actual Paquistán.  Con la erección de la metrópoli Mojenyo Daro comenzó el florecimiento del Imperio del Indo, que se prolongó durante 500 años y que finalizó en los comienzos del segundo milenio antes de Cristo, cayendo posteriormente en el olvido. 
                                               Mapa que indica la región de la Civilización del Río Indo

Ya desde lejos se divisa una formidable meseta, la ciudad alta de Mojenyo Daro con sus imponentes instalaciones.  En el punto más elevado un stupa del siglo II de nuestra era.  Éste templo budista confundió sobre la verdadera edad de la ciudad a los arqueólogos del Servicio de Antigüedades británico-hindú, que iniciaron sus investigaciones aquí en 1.992.  Finalmente Raicaldas Baneryi [?] descubrió unos meses más tarde, bajo el stupa, restos de una ciudad de 4.500 años de antigüedad.  Realizó diversas excavaciones con centenares de obreros, en su mayoría nómadas.  Los hallazgos de Baneryi  atrajeron a Mojenyo Daro a numerosos arqueólogos de Europa y Norteamérica y pronto pudo comprobarse que se trataba de un gigantesco rompecabezas arquitectónico de 97 hectáreas. 

La construcción más espectacular de Mojenyo Daro, así como de toda la civilización del Indo, se encuentra al oeste del santuario budista: los baños públicos encontrados en 1.925 y probablemente los primeros del mundo.  En el patio central de la instalación, enmarcada por columnas, se hallaba una piscina de 7 por 12 metros.  El extraordinario espesor del muro exterior permite suponer que la instalación, de más de 1.800 metros cuadrados, tenía como mínimo dos pisos.  Con temperaturas estivales de hasta 50 grados, éste sombreado y fresco lugar tenía que ser como un oasis en medio de la ciudad.

¿Estaba destinado éste increíble lujo, hace milenios, sólo al recreamiento?  Es probable que aquí se realizase abluciones rituales.  Ahí están, por ejemplo, las espaciosas escaleras a ambos lados de la piscina.  Las entalladuras en el muro permiten suponer que los escalones de ladrillo estaban cubiertos con planchas de madera para evitar los resbalones.  [O sea, había sendas ranuras --las tales "entalladuras"--, a ambos lados de los escalones en las que encajaban las supuestas tablas.]  Ningún otro edificio de Mojenyo Daro fue concebido y construido con tal esmero.  Impresionantes son la finas junturas de las paredes de la piscina a fin de impermeabilizarlas.  Para ello hubo que retocar cuidadosamente los ladrillos, limando sus aristas.  El fondo de la piscina se construyó también con ladrillos.  Aquí fueron unidos con mortero de yeso.  La pendiente permitía el desagüe en la esquina sudoeste de la piscina.  ¿Fue construida por orden de un monarca o imperaba ya la democracia en Mojenyo Daro?  El agua fluía por una cámara transitable abierta y se vertía a través de un recinto abovedado en la canalización municipal, una obra de ingeniería inusitada en aquellos tiempos. 

Sólo un hallazgo apunta a una teocracia: el busto del denominado "sacerdote-rey".  El ornamento trebolado en su vestidura era considerado emblema divino en las otras civilizaciones antiguas. 

Estas figurillas de toscas formas, de las que se ha hallado miles, inducen a creer que se practicaba el culto a la fertilidad.  Es posible que fueran modeladas por las mujeres como ruego o acción de gracias [o sea, como ex votos] de numerosa prole.  En contra, esta pequeña estatua de bronce que representa una muchacha es probablemente obra de un artista.  [En un libro sobre la civilización del Indo la llaman "la danzarina".]  No todos los hallazgos nos informan tan directamente de la vida en aquel entonces como esta oveja, o la representación de un perro.  El collar demuestra que era un animal doméstico.  Se ha descubierto gran cantidad de figuras de toros, prueba del culto a éste animal.


                                                                                         La danzarina




    …y una bailarina de nuestros días imitando la postura de su colega  

Los sellos del templo de la civilización del Indo son únicos en su género.  El material preferido para su confección era la esteatita, en la que se grababa el motivo en negativo.  Siguen siendo una incógnita los pocos caracteres escritos en los sellos y otros hallazgos.  Todavía no se los ha podido descifrar.  Es posible que se consiga con futuros hallazgos porque hasta ahora sólo se ha escombrado 10 por ciento de las casi cien hectáreas del asentamiento.

En éste ejemplo de urbanización de casi cinco mil años de antigüedad para unas 45 mil personas impresiona especialmente el aprovechamiento y la evacuación controlados del agua.  Canales callejeros por la ciudadela alta y baja conducían las aguas residuales fuera del perímetro de la ciudad.  Una comparación con una ciudad actual de los alrededores demuestra cuan modernas eran las instalaciones de entonces: las aguas residuales siguen fluyendo por canalillos a lo largo de las calles.

Se ha realizado múltiples intentos para describir la vida cotidiana en la antigua Mojenyo Daro.  Reconstrucciones como esta representación de la ciudad superior con el gran baño carecen en sus detalles de base científica, pero estimulan la fantasía.

En el extremo norte de la ciudad baja se halla el mayor perímetro excavado: una barriada de 25 mil metros cuadrados.  A diferencia de lo sucedido en otros sectores, aquí se excavó hasta seis metros de profundidad.  Las aguas subterraneas impidieron que se pudiese llegar a las capas inferiores del asentamiento.El Indo ha enterrado a lo largo de los milenios la urbe y los alrededores de Mojenyo Daro bajo una capa de barro de más de siete metros de altura.  Estas excavaciones ofrecen una perspectiva desacostumbrada: los pozos se alzan como chimeneas y los portales de las casas parecen flotar en el aire.

La mayoría de los pozos escombrados reflejan una clara decadencia cultural.  Las capas superiores fueron peor construidas que las inferiores, mucho más antiguas.  Prescindiendo de ello, el tubo de los pozos estrechándose hacia un extremo evidencia una vez más el extraordinario nivel técnico.  En aquel entonces casi una de cada tres casas tenía pozo.  En la ciudad había unos 700.  Ninguna civilización ha conocido semejante lujo general.  Las casas disponían incluso de un cuarto de baño en las cercanías del pozo, baño que estaba conectado a la canalización pública a través del alcantarillado o sumidero.  El colmo del confort al estilo moderno eran los retretes de asiento.  Para la instalación sanitaria y los pozos se utilizó adobes resistentes al agua, al igual que para los fundamentos de las casas.  Por ello estos elevados muros no son más que la adición de fundamentos de diversas épocas.  Como la parte superior de ladrillos secados al aire era demolida y reconstruida cada treinta años, aumentaba la diferencia de nivel entre calles y construcciones.

El perfeccionamiento de los medios de transporte tradicionales, por ejemplo el carro de bueyes, fue la premisa para que de una cultura agraria surgiese una urbana, y al conseguirse el aprovechamiento del Indo como arteria de transporte fueron colonizados los valles a lo largo del río.  Un curioso sello de Mojenyo Daro muestra un tipo de barca que hallamos todavía entre los lugareños.  Como si hubiesen copiado el sello, sus botes tienen bordas muy empinadas.  Las arcaicas costumbres de éste grupo marginal han hecho pensar a algunos investigadores que son descendientes directos de los barqueros de Mojenyo Daro.

En las inmediaciones de Mojenyo Daro, en la orilla opuesta del Indo,  vive todavía hoy un reducido grupo de habitantes.  Cada vez se solicita menos sus servicios como barqueros.

Una garza como ave doméstica: esta curiosa peculiaridad de los lugareños puede verse también en el antiguo sello de [¿barro?].

La mayor parte de los 30 mil habitantes residen en la actualidad en el Lago Manchar [?], a unos 200 quilómetros al sur de Mojenyo Daro.  Viven de la pesca y de transportes ocasionales por el río.  Hasta ahora no se han adaptado a la civilización moderna y no han sido investigados todavía detalladamente.  Algunos de ellos viven en cabañas de barro en la orilla.  Estas casi no aguantan una generación en semejante clima.  A ello hay que añadir los daños causados por la humedad del suelo. 

La humedad es asimismo el principal enemigo de los monumentos escombrados en Mojenyo Daro.  El muro está recubierto con una costra de sal, fruto de un riego artificial e intensivo de los campos y en consecuencia del elevado nivel de las aguas freáticas.  La humedad del suelo arrastra sal hasta el fundamento de los muros.  Al evaporarse el agua se forman cristales que destruyen paulatinamente los ladrillos.  [Una secuencia animada muestra como el agua es absorbida a lo largo de las junturas, entre los ladrillos, y ahí se deposita la sal que luego forma cristales.]  En invierno el muro es atacado además por la humedad del aire y en la época de lluvias el agua se filtra por arriba.  Finalmente los muros acaban por derrumbarse.

Con ayuda internacional Paquistán trata de poner coto a la creciente ruina de éste patrimonio cultural único en su género.  Las [¿coronas?] murales son selladas con barro sin sal y se coloca bloques horizontales en los cimientos que corren mayor peligro para impedir el avance de la humedad salina.  Para ello se introduce planchas de concreto en nichos del muro,  y a continuación se los sella con asfalto.  Finalmente  se recubre el hueco con adobes, ocultando así el concreto.  El barro ha resultado ser un material sencillo y barato para evitar la salinización de la superficie de los ladrillos.  Aquí se aplica una envoltura de barro a las partes afectadas, una labor de Sísifo porque el muro escombrado mide 50 quilómetros de longitud y el suelo está literalmente infestado de sal.

Para impedir el avance en los muros de las agresivas sales del suelo los yacimientos fueron rodeados por una cadena de 26 bombas eléctricas.  De esta manera se ha conseguido hacer descender diez metros el nivel del agua freática.  El agua salina bombeada es canalizada a una estación elevadora totalmente automática a dos quilómetros de distancia.  La onerosa instalación fue construida especialmente para esta finalidad por las autoridades para la preservación de Mojenyo Daro a fin de verter el agua bombeada al canal de riego local.

El ser humano ha canalizado el Indo, arteria vital de la civilización a sus riberas, y simultaneamente amenaza constante, evitando con ello las inundaciones anuales, pero el Indo, domesticado de esta manera, se ha vengado.  El suelo sometido a una creciente salinización no es purificado por las inundaciones y destruye paulatinamente una civilización milenaria.  Impedir la desaparición definitiva de Mojenyo Daro, el único monumento urbano a orillas del Indo, es una tarea que concierne a toda la humanidad.



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                                                                       Ruinas del Gran Simbabue

Estos son los testimonios de un antiguo reino, el Gran Simbabue [o Gran Zimbabue, Great Zimbabwe]  el mayor monumento pétreo de Africa al sur del Sahara.  El joven estado lleva su nombre: Zimbabue.  A unos 300 quilómetros al sur de la capital, Jarare, cerca de Masvingo, se hallan los restos de las edificaciones erguidas entre el 1.200 y el 1.500 de nuestra era.  Abarcan el hill complex [complejo o conjunto arquitectónico en una colina] construido sobre una roca de granito y el grand [?] complex a sus pies con la gran cerca.  Esta es la perla arquitectónica erigida en el siglo XVI en pleno apogeo del Reino de Zimbabue.  No existen documentos escritos pero el poderoso reino sigue viviendo en las tradiciones orales y las canciones del pueblo shona.

"Zimbabue": voz bantú que significa "casa de piedra", pero también "casa de los venerables" porque esta muralla albergaba al monarca laico, que simultaneamente era el sumo sacerdote [esto es "cesaropapismo"], y a su corte.  El lírico "Musaemusa Simunya" describe el vigor espiritual que condujo a la construcción de éste monumento: "La mente que soñó éste sueño abarcando el tiempo y el espacio, la voz que comandó el talento que tejió esta arquitectura --frisos de encaje, entarimados y cuadriláteros-- todas esas manos que juntaron el silencio [¿cómo así?], los olvidados festivales, y al final de ese esfuerzo todo habla hoy la voz del silencio."

Esta arquitectura es única.  Sólo existe en Africa meridional.  Los picapedreros de entonces adaptaron sus murallas a las rocas de granito, se levantó muros aislados sin andamios ni mortero, convirtiéndolos  en gigantescos y artísticos cercos.  Los picapedreros elaboraron los bloques pétreos de la misma manera que lo hacen en la actualidad los restauradores: con fuego, cuñas y martillo.  Las delgadas planchas se rajan en delgadas planchas, por lo que no han de ser casi retocadas.  [Resulta incomprensible esa última oración.]  Esta extraordinaria regularidad de los bloques permite erigir la muralla sin mortero.  [No ayuda esta otra a la comprensión.  Debe de ser que queda claro únicamente observando las imágenes, pero fue hace tanto tiempo que es imposible ya recordar las que acompañaban esta explicación.]

 Todavía hoy puede distinguirse tres estilos arquitectónicos.  La parte más antigua fue erigida irregular y ondulantemente, en el apogeo las capas de piedra discurrieron regularmente y en línea recta y en el ocaso volvió a ser irregular.  [Algo parecido se nota en las inscripciones romanas: durante el imperio eran impecables, como hechas a máquina, luego se fueron haciendo cada vez más chuecas, como grabadas apresuradamente, sin ningún cuidado.]  Debido a ello las murallas eran menos resistentes y hubo que reducir su altura.

El hill complex fue erigido en el siglo XIX y es la parte más antigua del monumento.  Se levanta sobre una roca de granito de 80 metros de altura, una estructura masiva semejante a una fortaleza.  Los primeros visitantes europeos la denominaron "acrópolis",  recordando el templo griego [en Atenas].  Al oeste las murallas tienen un espesor de hasta cinco metros y están coronadas por torres y columnas de piedra. 

En el Reino de Zimbabue los visitantes tenían que trepar por éste estrecho sendero para llegar hasta el monarca.  Este arco fue reforzado con vigas de dolomita, una piedra muy dura.  La roca natural fue integrada hábilmente en la muralla. 

La muralla exterior del gran cerco es una maravilla arquitectónica.  Debido a su forma elíptica se la denomina también ellyptical enclosure [vallado ( o "recinto") elíptico].  Aquí fueron amontonadas 15 mil toneladas de piedra.  Las capas pétreas regulares alcanzan hasta 11 metros de altura.  Las murallas, aquí parcialmente reconstruidas, finalizaban inicialmente en una entrada cuadrangular a la que conducían unos peldaños.  En el centro se levanta la torre cónica de 11 metros de altura, probablemente la reproducción de un silo de cereal y asimismo símbolo de la fertilidad, como éste dibujo serpentino.

¿Para qué servían estas impresionantes murallas?  En aquel entonces albergaban las cabañas del monarca, de su familia, de sacerdotes y funcionarios, mientras que el pueblo, hasta 20 mil personas, vivía en el exterior.  De estas cabañas sólo quedan restos.   El material de construcción --"undaga", una mezcla de barro, guijarros de granito y agua--, no resistió el paso del tiempo.  Un poblado modelo erigido recientemente, la copia de una aldea shona del siglo pasado, debe dar una idea al visitante de como se vivía entonces.  La arquitectura no se ha modificado esencialmente, como lo demuestra esta casa de labor cercana a las ruinas.  

Éste estante tiene cacharros de metal pero en muchas familias se sigue practicando la alfarería según la vieja tradición.  La forma de esta vieja cerámica de la Edad de Oro del Gran Zimbabue se ha transmitido hasta nuestros días, al igual que el trabajo sin torno de alfarero.  El ganado sigue siendo la base del bienestar junto a la abundancia de minerales.  También se ha conservado hasta nuestros días el arte de la herrería.  En el Reino del Gran Zimbabue se elaboraba ya el hierro y el cobre.  Aquí, puntas de lanza de cobre, y herramientas de hierro.  Un gong: ¿invitaba quizás en aquellos tiempos al ritual de la danza? 

Este plato, con su friso ricamente ornamentado, estaba destinado a fines religiosos.  Los shonas de esos tiempos creían en Moari, el Dios Supremo.  El monarca era el intermediario entre Moari y el pueblo.  Los más impresionantes testimonios de la cultura de Zimbabue son las esculturas de pájaros de saponita.  ¿Son símbolo religioso o sólo un objeto artístico?  [Parecen como un gallo estilizado como remate de un bastón.]  Se ha hallado siete de tales esculturas enigmáticas, la mayor parte en la ritual enclosure.  Es posible que los pájaros estuviesen colocados así hace cinco o seis mil años [obviamente sobra un cero en esas cifras] cuando los sacerdotes hacían sonar la señal para el ritual de inmolación…un truco, se sobreentiende, pero el hechicero, el "langa" [?], sigue existiendo.  Adivina el porvenir a los turistas por unas monedas.  Aquí acuden anualmente unos 90 mil turistas.

Los primeros en informar sobre el Gran Zimbabue fueron los portugueses que se internaron en el continente siguiendo las huellas de los comerciantes árabes.  En sus primeras descripciones mencionan gigantescas construcciones pétreas sin mortero y una torre alta, pero sólo repitieron los relatos de comerciantes árabes que habían llegado al Gran Zimbabue.  Algunos hallazgos, como esta cuchara que se usa en la costa, lo demuestran.  Aquí llegaron incluso vidrio y cerámica de Persia y China.  Se los intercambiaba por marfil, y especialmente oro.  Desde Sofalá [?]  los portugueses llegaron hasta el Reino de Muené Motapa, que los ingleses convirtieron en "Monomotapa", situado al norte de Zimbabue, y era el estado sucesor del Gran Zimbabue. 

Sin haber visto jamás el monumento los [aquí una palabra incomprensible que suena como "filtros"] portugueses sustentaron que el Gran Zimbabue era el templo de la bíblica Reina de Saba.  Esta leyenda fue transmitida también por los primeros descubridores hace unos 120 años, como en el caso del geólogo alemán Karl Mauch [lo pronuncia como "mauj"], que sólo halló ruinas vacías cubiertas de maleza.  En posteriores excavaciones se evidenció que el Gran Zimbabue era el núcleo de una extensa red de centros de poder y comerciales (…). 

[Aquí hay una pequeña laguna por el cambio de cassette.]

 [Los portugueses estaban bastante desubicados en lo concerniente a dicha reina, cuyo país estaba mucho más al norte, en la Etiopía o Abisinia actual.  Es de allá de donde son los falashas, los descendientes del rey Menelic (Menelik), hijo de esa reina y el Rey Salomón, y que practican un judaísmo tan exótico que los rabinos israelíes les exigen una "conversión" para que sean considerados como judíos auténticos y puedan ocupar cargos oficiales y estudiar en la universidades, luego de un proceso largo de preparación.  Durante la guerra civil etíope miles fueron transportados por vía aérea a Israel, donde se quejan de que se les somete a un trato discriminatorio … pero por lo menos se los sacó del continente de las masacres y el desplazamiento forzado (y el SIDA, para completar), en lo que hace la competencia a nuestra desoladora Colombia.]

(…) Le siguieron [¿tal vez hubo antes de esto una alusión a un explorador?] las tropas de Cecil Rhodes.  Tras violentos combates izaron en 1.890 la bandera británica en Fort Salisbury, la actual Jarare.  En esos días vivía con su familia en el hill complex un cacique llamado Mugabe [cfr. Robert Mugabe, el héroe de la Guerra de Independencia, que gobierna desde hace más de 30 años como un sátrapa, va para los 90 años de edad y es el gobernante más longevo de toda África] después de que las ruinas estuviesen deshabitadas durante largos años, pero entonces llegaron aventureros y buscadores de tesoros al Gran Zimbabue.  Ante todo buscaban oro, y hallaron 25 quilos en joyas, pero con ello no quedaron satisfechas sus expectativas.  A cambio hallaron magníficas esculturas de aves, que se llevaron, naturalmente.  El saqueo arqueológico dejó escasos restos, lo que dificulta todavía hoy la labor científica.

La leyenda de los arquitectos llegados de otros lugares persistió a pesar de que las investigaciones arqueológicas en los años 30 demostraron que el Gran Zimbabue era obra de los nativos, los shonas, sin influjos exteriores.  Entretanto se ha corregido semejante error [como en el caso de los mayas].  El joven estado se siente orgulloso de su patrimonio nacional.  Ello implica grandes cargas económicas porque el patrimonio tiene que ser conservado contra los estragos causados por las intensas lluvias que desmoronaron la piedras, por los incendios provocados con frecuencia por una colilla encendida, por contumaces musgos y raíces que penetran en las piedras.  La dañina "lantana" [obviamente un matorral o un pasto] sólo puede combatirse con el machete.

Además el Gran Zimbabue sirve de refugio a numerosas manadas de monos.  Desprenden piedras de las murallas.  Los monos no saben leer [se ve un aviso sobre el muro que dice CLIMBING ON WALLS IS PROHIBITED ("Se prohibe trepar a los muros") y unos micos pasan corriendo sobre el muro], pero los que saben no suelen preocuparse por ello a pesar de que con el boleto de entrada no se cubre los costes de mantenimiento.  El estado de Zimbabue y la UNESCO han de contribuir a la conservación.

Para los habitantes de Zimbabue estos monumentos son mucho más que simple paraje histórico: son la prueba de una identidad cultural autónoma, de la existencia de una civilización antes de la llegada de los extranjeros.  Por ello el joven estado adoptó orgullosamente su nombre.  El ave de Zimbabue no ha revelado todavía su secreto pero es bella y enigmática, y un emblema nacional [¿o "ideal"?].       

           

El siguiente es el resumen que nos dan del respectivo capítulo de la serie antedicha.

Deep in the heart of southern Africa, in present-day Zimbabwe, a great civilization rose and flourished in the 9th century. Its magnificent walled city stood as testament to a thriving, sophisticated culture called Great Zimbabwe. It was larger than medieval London 500 years later, and rich in gold and ivory, but in the 14th century, this society abruptly passed into oblivion. Obsessed by rumors of mysterious ruins north of the Limpopo River, German geologist Carl Mauch survived kidnapping and robbery to rediscover Great Zimbabwe in 1871. Over whelmed by what he beheld, Mauch was certain he'd found the Queen of Sheba's palaces and King Solomon's mines. Mauch's theories stood as fact until 1929, when the formidable archaeologist Gertrude Caton-Thompson excavated the site with her all-female team. She unearthed proof that Great Zimbabwe was a native African creation, confirming that high civilization could arise in black Africa. Her findings turned racist preconceptions about Africa on their head, definitively refuting the myth of white racial superiority.

("En lo más profundo del sur de Africa, en el Zimbabue actual, surgió y medró una gran civilización en el siglo IX.  Su magnífica ciudad amurallada se erguía como testigo de una cultura próspera y refinada llamada "el Gran Zimbabue".  Era más extenso que el Londres medieval de 500 años después, y rico en oro y marfil, pero en el siglo XIV esta sociedad súbitamente pasó al olvido.  Obsesionado por los rumores sobre misteriosas ruinas al norte del Río Limpopo, el geólogo alemán Karl Mauch sobrevivió a secuestros y robos y logró redescubrir el Gran Zimbabue en 1.871.  Abrumado por lo que contemplaba, Mauch estaba seguro de que había topado con los palacios de la Reina de Saba y las minas del Rey Salomón.  Las teorías de Mauch fueron tomadas por ciertas hasta 1.929, cuando la formidable arqueóloga Gertrude Caton-Thompson efectuó excavaciones en el lugar con su equipo exclusivamente femenino.  Desenterró evidencia de que el Gran Zimbabue era obra de los nativos africanos, con lo que confirmó que en el Africa Negra podía surgir una civilización avanzada.  Sus descubrimientos contradecían los prejuicios raciales relacionados con Africa y refutaron definitivamente el concepto falso de la superioridad racial caucásica.")

El pasaje sobre los hechiceros da la ocasión para presentar como próximo tema una entrevista en la que un escritor cuenta acerca de su encuentro con una pitonisa.    

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ADVERTENCIA (15/V/15).  El sistema Blogger de Google tiene un defecto grave que consiste en que ocasionalmente, cuando se actualiza un tema en un blogo, éste salta y queda ubicado a la cabeza de la lista de temas, fuera de lugar y de secuencia.  Sucedió hace cinco días con éste tema, que es realmente de hace año y medio (21/IX/13) y estaba puesto después del par de capítulos de la serie "El Poderoso Continente", y no hay manera de hacer que regrese allá. 


       

viernes, 1 de mayo de 2015

Las 7 humanidades










Es una cronología de la historia del planeta, pasada y futura, basada en el libro Contacto interdimensional  --  Los Guías hablan de nuevo, de Sixto Paz Wells (Errepar S.A., Buenos Aires, 1.994), que pareció necesario redactar porque la información está desperdigada por todo el libro.  Eso resulta confuso a menos que uno junte los pasajes complementarios.  Mi interés en el asunto de los extraterrestres (ETs) se inició siendo muy joven, a comienzos de los años 70, durante una de las oleadas periódicas de incidentes relacionados con los llamados "OVNIs". 


                                                                    portada del libro de S. Paz Wells

En esos días vivía en Bogotá otro de los intermediarios (o mensajeros)  más conocidos de los ETs, el ingeniero electrónico costarricense Enrique Castillo Rincón, que falleció en el año 2.013, y a cuyo curso gratuito de entrada libre pude asistir.  Lamento el hecho de que en medio de la profusión de vicisitudes de los últimos cuatro decenios que tuve que vivir desaparecieran muchas de mis pertenencias, incluyendo mi cuadernito de notas de dicho curso.  Tendrá que bastar con incluir en éste blogo, luego de la cronología, la transcripción de la grabación de dos documentales del Canal Infinito en los que hablan Castillo y otros intermediarios.  Puede verse ambos documentales en el sitio de YouTube.  Habrá que decir algunas cosas adicionales en la introducción a las transcripciones.

El autor, que tiene sitio propio en la Red, ya había escrito un primer libro, como lo sugiere el título del siguiente, por lo de "hablan de nuevo", pero no lo he podido conseguir.  

La Sociedad Teosófica, fundada en 1.875, habla más bien de las siete "razas raíz", pero es un concepo afín al de las siete humanidades: la tercera de dichas razas, la lemuria, o africana subsajariana, corresponde a la tercera humanidad, la cuarta o atlante a la cuarta humanidad.  La quinta raza raíz sería la aria, lo cual ha llevado a algunos a acusar a los teósofos de ser racistas y precursores del
nacionalsocialismo.  Es posible que los nazis se hayan inspirado en la literatura teosófica, pero tergiversándola para sus propios propósitos, tal como lo hicieron con los escritos de Nietzsche (http://transcripcionesreveladoras.blogspot.com/2013/01/no-soy-un-hombre-soy-dinamita-tras-las.html). 


El término "raza raíz" indica que de ella derivan varias "subrazas".  En la época de los primeros teósofos los eruditos suponían que había existido una raza "indoeuropea" en Asia Central que fue difundiéndose en varias direcciones y que cada oleada de emigrantes fue diferenciándose en su fenotipo y su cultura dando origen a distintas ramas de la raza inicial, pero eventualmente esta teoría fue descartada.  Ahora ninguno de ellos cree en eso y se explica las similitudes lingüísticas y de otra índole diciendo que fueron "préstamos" tomados de vecinos cercanos, no que hubo inicialmente una única cultura, pero la teosofía conserva esa versión de los hechos.  El término "indoeuropeo" señala los dos extremos de la difusión de la supuesta raza originaria.

Solamente de la raza raíz "aria" dan los teósofos una lista de sus varias subrazas: la egipcia faraónica (cuyo remanente son los coptos, que se cristianizaron pero siguen hablando el mismo idioma de los faraones, circunstancia que permitió a Champollion descifrar los jeroglíficos: sospechando que era lo que hablaban, se acercó a un templo copto que había en París y pidió a los sacerdotes que se lo enseñaran), la cretense o minoica, la persa, la latina o celta y la nórdica  (germanos y eslavos). 

Agregan que ya comienza a aparecer una nueva subraza, principalmente en el estado de California, pero también en Australia y Nueva Zelanda, y advierten que por eso es un error, como lo hacen algunos, llamarla "americana" (queriendo decir "estadounidense").  Si recuerdo bien, de las subrazas siempre surgen siete subrazas.  Nada se dice acerca de las de los "lemurianos", pero los africanos saben que hay varios tipos africanos bien diferenciados, y se sorprenden que, a pesar de la mezcla indiscriminada de todos ellos en sitios como los Estados Unidos, sigue viéndose ejemplares de los distintos tipos.  Lo que falta es que alguien logre distinguir siete tipos principales, suponiendo que hayan existido alguna vez.  

Puedo opinar con alguna autoridad sobre tales asuntos porque, aunque nunca fui teósofo, mi abuelo paterno fue quien fundó la primera logia teosófica en Colombia, a comienzos de los años 20, habiendo conocido la teosofía en Centroamérica, a donde había ido a dar huyendo de las persecuciones políticas luego de la Guerra de los Mil Días, una de las muchas guerras civiles de un país cuyos gobernantes nunca le han permitido vivir en paz (http://transcripcionesreveladoras.blogspot.com/2013/01/la-muerte-de-alicia.html).  Como decía el Presidente y Comandante Hugo Chávez Frías, se trata de "la oligarquía más sanguinaria de toda Latinoamérica".  Habiendo fallecido hace unos 15 años mi tía Corina, que fue ayudante de su padre en la administración de la logia, quedé con cuatro cajas de libros y folletos teosóficos.  Los teósofos nunca han hablado de seres "extraterrestres", pero sí de seres ultramundanos.  Ambas categorías se traslapan y confunden.


   

1.  El vecindario galácticoLa Vía Láctea tiene más de 400 mil millones de estrellas [1] y gira, junto con otras siete galaxias, alrededor de la de Andrómeda.  Ese conjunto de galaxias --nueve en total: una principal y ocho que son satélites suyos--, es lo que los astrónomos terrícolas llaman el "Grupo Local" [2].  Los extraterrestres (ETs) le dicen el "Universo Local".    (pp. 127, 191 y 306)

2.  Gobiernos central y regional y antigüedad de las visitas.  Bajo la guía de los 24 Ancianos, que son entes incorpóreos que constituyen el gobierno de nuestra galaxia (p. 127), varias civilizaciones ETs han estado visitando la Tierra desde antes del inicio del desarrollo del ser humano en ella (p. 119).  El gobierno del Grupo Local es el Consejo de los 9 de Andrómeda, en el que cada una de las galaxias satélite tiene su propio representante, incluyendo el de los 24 Ancianos (pp. 50-1 y 128).

3.  La Tierra como laboratorio de pruebas.  La Tierra ha sido sometida a varios experimentos genéticos y ha habido a) "hibridación" (cruces) entre ETs y terrícolas, b) colonización ET, c) "naufragios" de los viajeros espaciales y d) "deportaciones" (exilio en la Tierra) por conducta indebida (ver sección # 7: caso del primer deportado) [p. 120].

4.  Los primeros visitantes.  Los primeros en llegar, los Padres Antiguos, lo hicieron desde la Constelación del Cisne, cuando el océano era ácido.  Le agregaron formas de vida y con ciertas reacciones químicas lograron alcalinizarlos. [3]  Fueron la primera humanidad.  Eventualmente hubo hibridación con el ser humano en desarrollo y le impartieron conocimientos.  A estos visitantes se les denomina  la "Humanidad Antártica" porque se instalaron en bases submarinas en lo que hoy llamamos la "Antártida", que en esa época se encontraba en el ecuador [4].  Se fueron porque a) luego de intervenir había que esperar a que la Naturaleza obrara espontáneamente y b) el planeta seguía siendo geológicamente inestable y sus continentes eran excesivamente cenagosos, por lo que no podía albergar todavía a una civilización.  (pp. 119-20)

5.  La segunda visita.  Mucho después de esos primeros visitantes  llegaron, en la Era Secundaria [5], unos que colonizaron la zona septentrional.  Por eso se los llamó los "Hiperbóreos".  La Tierra seguía siendo inestable.  Fueron emigrando porque se temía el impacto inminente de un cuerpo celeste.  Al presentarse esa catástrofe había ya muy pocos.  Fue cuando casi todos los dinosaurios desaparecieron [6].  (p. 129)

6.  Los Elojim.  Durante el Terciario [7] llegaron siete ingenieros genéticos, que la Biblia llama "Elojim", para promover la aparición de seres humanos autóctonos.   (Los Elojim son una jerarquía inferior al nivel de los 24 Ancianos.  En un  tercer nivel están los Guardianes [o Vigilantes] y por último están los Guías [o Instructores].)  Anteriormente habían procurado reparar la devastación causada por el impacto antedicho.  Se quiso desarrollar, en el ambiente artificial de una enorme "nave invernadero" o "nave laboratorio" con plantas y animales traídos para establecerlos en la Tierra, agregándolos a las especies nativas, una variedad humana andrógina  con los primeros homínidos, proyecto que fracasó.  Hubo que retroceder al concepto inicial de sexos separados. [8]  (pp. 129-31)

7.  Expulsión del Jardín del Edén.  A esos que fueron antepasados  nuestros se les dijo que no consumieran ciertas plantas porque, siendo alucinógenas, les causarían daños físicos y mentales (síquicos).  Uno de los Elojim no estuvo de acuerdo con esa restricción porque consideró que sería una experiencia fructífera y los indujo a probarlas, habiéndose dejado convencer por el personaje ET que la Biblia llama "Lucifer", una entidad incorpórea.  Fue el primer caso de un consumo de sustancias sicoactivas (alteradoras de la mente).  Los otros seis, creyendo que había sido por iniciativa propia de los seres humanos, decidieron terminar con la tutela a la que los tenían sometidos y los echaron de la nave.  Es lo que la Biblia registra como la expulsión del Jardín del Edén.  Los rechazados, al quedar libres, descubrieron que había congéneres en el exterior y se mezclaron con ellos.  Al enterarse de que la idea había sido de uno de ellos, los Elojim le impusieron una sanción que fue dejarlo en la Tierra, con lo que se convirtió en el primer deportado.  Eventualmente regresaron para recogerlo y ver como avanzaba el desarrollo humano.  (pp. 131-3)

8.  La primera humanidad autóctona.  La tercera humanidad fue la lemuriana [9], la oriunda del África ecuatorial y la primera autóctona, enteramente terrícola, cuyo desenvolvimiento sucedió íntegramente en la Tierra.  Fue el resultado de los experimentos genéticos de los Elojim. (p. 303)

9.  La AtlántidaLos Guías que llegaron para supervisar el desarrollo humano cedieron a la tentación de mezclarse con seres humanos, de lo que resultó la cuarta humanidad [10], la de los atlantes, todos los cuales fueron llevados a unas islas del Océano Atlántico donde medró su civilización.  Se les dio información para la que no estaban preparados, la usaron indebidamente y eso condujo a su desaparición, en una catástrofe geológica. (pp. 68, 127 y 304)

10.  Rebelión en Orión.  Dos civilizaciones recibieron el encargo de organizar la última etapa del desenvolvimiento humano.  Una procedía de la Constelación de Orión, la otra de las Pléyades [11], en la de Tauro.  Algunos de la primera manifestaron su renuencia a venir en misión a la Tierra.  Esta rebelión condujo a una guerra civil  oriónida y los rebeldes fueron sometidos y obligados a efectuar la tarea asignada.  Inicialmente obraron con eficiencia, pero luego comenzaron a presentarse como dioses a quienes se debía venerar y establecieron un vínculo entre los seres humanos y el nivel inferior del Más Allá, donde habitan seres malévolos que absorben su energía vital.  Los de Orión, que en su mundo vivían miles de años, envejecieron, murieron, quedaron atrapados en dicho nivel y desde ahí nos agreden.  Los oriónidas que no participaron en la rebelión se establecieron en Ganímedes [12], desde donde obran como Instructores.  (pp. 304-5)

11.  La Gran Hermandad BlancaPara contraponerse a los oriónidas convertidos en demonios en la Tierra se envió a un grupo de 32 seres de sendas civilizaciones ETs que aterrizó en el Desierto de Gobi (en Mongolia) y estableció un mundo subterráneo llamado Agjarta, sede de la Gran Hermandad Blanca de la Tierra (p. 305).

12.  Los hebreos.  Los de las Pléyades fueron quienes se comunicaron con los profetas hebreos (pp. 135, 205).  No hubo ningún Pueblo Elegido: lo que se eligió fue la Tierra y sus habitantes. [13] (p. 124)





NOTAS

[1]  La ciencia actual es incapaz de hacer un censo preciso de las estrellas de la Vía Láctea porque el total depende de demasiados factores (o "variables", en términos más científicos), y no solamente no se las puede contar una por una, por ser tantas, sino que además ni siquiera se puede tomar una muestra representativa (o "típica") para fines estadísticos porque el polvo interestelar absorbe demasiada luz, lo cual impide penetrar con instrumentos ópticos en la galaxia.  Se asume que debe haber entre 200 y 400 mil millones.  Esto es un poco decepcionante.  ¡El límite superior del cálculo duplica el inferior!  Con la diferencia se podría armar toda una galaxia de buen tamaño, o varias galaxias enanas. 

[2]  La astronomía de los terrícolas ve un conjunto mucho más complejo con sus componentes interactuando de otra manera, sin que pueda afirmar todo lo relacionado con esto con una certeza absoluta.  Nos asegura que el conjunto tiene más de 30 miembros, y que los que predominan, por su tamaño, son la Vía Láctea y la Galaxia de Andrómeda, cada una con sus propios "satélites", sin que eso signifique que los satélites están en órbita alrededor de ellas.  Piensan que esas dos galaxias se están aproximando la una a la otra y que eventualmente se encontrarán y se fundirán formando una sola galaxia.     

[3]  Esto concuerda con los datos de la ciencia actual, que considera que el pH del océano primordial pudo estar estar entre 6 y 7.  Actualmente su valor es de 8,1.  La escala que mide la concentración de iones hidrógeno (protones) e iones OH es de 14 unidades.  Cuando predominan los primeros la solución es ácida, y cuando lo hacen los otros es básica (alcalina).  Las soluciones con un valor de 7 son neutras, las ácidas tienen valores inferiores a ese y las básicas valores superiores.  Esto significa que el agua salada es ligeramente alcalina, por obra y gracia de los Padres Antiguos, pero la emisión excesiva de bióxido de carbono por la combustión de carbón, petróleo y sus derivados y gas natural está acidificándola y deshaciendo su obra alcalinizadora.  Los océanos, como la vegetación, son como un "sumidero" de ese gas, que se disuelve en ellos en cantidades enormes (un tercio de esas emisiones).  Esto es una amenaza para los organismos marinos con partes duras de carbonato de calcio, como los corales y los caracoles, porque dificulta la formación de dichas estructuras, para las cuales el medio se está convirtiendo  en corrosivo.    

[4]  Con eso nos confirman la veracidad de la teoría de Alfred Wegener de la "deriva continental" o la "tectónica de placas", que realmente ya no necesitaba tal confirmación por parte de los ETs porque en los últimos cuatro decenios se ha ido acumulando una serie definitiva de pruebas.  En mi época escolar, en los años 50 y 60, solamente los geólogos sabían acerca de esa teoría, que era considerada como una extravagancia.  Ahora todo el mundo ha oído hablar de como los continentes cambian de sitio lentamente. 

[5]  En la cronología geológica la Era Secundaria o Mesozoico es la antepenúltima  (la tercera de cinco), abarca unos 165 millones de años y terminó hace unos 65 millones de años, en la época de la desaparición de los dinosaurios. 

La segunda era, la Primaria o Paleozoico, que es la anterior a la Secundaria, duró unos 340 millones de años, y la primera, la Arcaica o Arqueozoico, fue la más larga: aproximadamente los primeros 4 mil millones de años, mientras que a todas las otras cuatro corresponden meramente los últimos 500 a 600 millones de años, período relativamente corto (no llega ni a los mil millones) en la vida del planeta, en términos geológicos.  Lista completa de las eras con sus respectivos límites, en millones de años (se debe agregar seis ceros a cada cifras):

Arcaica            4.500 - 570 
Primaria           570 - 230
Secundaria       230 - 65
Terciaria            65 - 2
Cuaternaria       2 - presente 

Los métodos relacionados con el período de desintegración (half-life o "media vida" en inglés) de los isótopos radiactivos de ciertos elementos químicos han permitido determinar la edad de la Tierra, que es de unos 4.500-4.600 millones de años.  Es aproximadamente la misma del Sistema Solar.  Según la teoría actual de la evolución estelar una estrella del tamaño del Sol tiene una duración de unos 10 mil millones de años, así que el Sol ha vivido ya la mitad de su existencia.

[6]  Sucedió hace 65 millones de años.  Inicialmente, hace unos 30 años, se creyó descubrir que fue por el impacto de un cuerpo celeste, pero ahora se piensa que eso fue apenas uno de varios factores que contribuyeron a su extinción.  Además ahora se dice que realmente no desaparecieron, por lo menos en cierto sentido, sino que se transformaron y se convirtieron en aves.  Las primeras aves eran como lagartos emplumados incapaces de volar que lo que hacían era planear de un árbol a otro, y tenían dientes.  Eventualmente su aleteo se convirtió en vuelo impulsado autónomo, no ya meramente pasivo como el de los avioncitos de papel plegado.   

[7]  La Terciaria o Cenozoico, la cuarta y penúltima era, tuvo una duración de unos 63 millones de años (ver nota # 5) y terminó hace unos dos millones de años, cuando según la ciencia actual aparecieron los primeros homínidos.  La actual es la Cuaternaria o Neozoico, y de esta han transcurrido entonces sus primeros dos millones de años.

[8]  En la obra de Platón titulada "Simposio" Aristófanes describe una época en la que había tres tipos de seres humanos --mujeres, hombres y andróginos--, pero luego los terceros fueron separados y es por eso que ahora casi todos sienten la necesidad de encontrar una pareja del sexo opuesto, para volver a sentirse completos.  ¿Es esto una reminiscencia del experimento genético que fracasó?

[9]  Lemuria fue supuestamente un continente que desapareció como lo habría de hacer luego la Atlántida.  Su existencia fue propuesta por un zoólogo en el siglo XIX para explicar la fauna extraña de Madagascar, y luego la idea y el nombre, derivado del de los lémures, un grupo de primates, pasó al ámbito esotérico.

[10]  Sería aparentemente la mezcla de la variedad desarrollada en la "nave invernadero" con quienes encontró en el exterior.  Según la medicina forense hay tres tipos humanos básicos: el negroide, el mongoloide y el caucasoide.  ¿Son, los últimos dos, sobrevivientes de la catástrofe de la Atlántida?  La quinta sería la mezcla actual.  De la sexta se dijo esto al autor:  "La sexta humanidad sufrirá los dolores de su nacimiento en el embate final de las fuerzas de la oscuridad (…) y triunfará (…) [p. 50]."  También habrá una séptima humanidad.  En la transición de una a otra siempre se presentan catástrofes geológicas.  Los seres humanos de las primeras dos no tenían cuerpo físico. 

La primera alusión a la Atlántida aparece en dos de los diálogos de Platón, pero su fuente fue la casta sacerdotal egipcia.  Entre las fuentes más recientes está el vidente Edgar Cayce.  Su hijo reunió todos los mensajes de Cayce relacionados con la Atlántida en un libro (Edgar Cayce on Atlantis, Paperback Library, Nueva York, 1.968).  Cayce contradice la versión de Platón (p. 28): no fue un único evento lo que destruyó el continente de los atlantes.  Más bien fueron por lo menos tres, con intervalos prolongados entre uno y otro, y en las tres ocasiones fue algo de meses e incluso de años, no de pocos días.  Eso permitió que muchos huyeran oportunamente, tanto a América como a África y a Europa.  

[11]  Son un cúmulo estelar abierto a unos 440 años luz de distancia que desde la Tierra aparece como una mancha pequeña en la que los de buena agudeza visual distinguen seis o siete estrellas, pero en realidad son miles.  Su nombre está relacionado con las siete hermanas de la mitología griega, hijas del titán Atlas y la nereida Pleione.  En japonés lo llaman "Subaru".  Es por eso que el emblema de la marca japonesa de automóviles de ese nombre es una serie de seis estrellas.  El otro tipo de cúmulo estelar es el globular, que es mucho mayor y tiene forma esférica.

                      

                                                             Emblema de la empresa automotriz Subaru


[12]  Es una de las lunas de Júpiter.  En mi juventud, a comienzos de los años 70, me fascinó un libro titulado Yo visité Ganímedes, de un Yosip Ibrahim peruano del que luego se supo era un impostor.  En ese libro pronosticaba una guerra mundial para el año 1.975.  Escribió una secuela titulada Mi preparación para Ganímedes, pero éste resultó ser tan insípido y simplón que su lectura fue casi como una tortura.  Lo de que "nunca segundas partes fueron buenas"  se cumplió rigurosamente en éste caso.  Podría afirmarse que con Sixto Paz W. Perú reparó el daño hecho por el falso intermediario de los ETs.    


[13]  Mucho dijeron los ETs al autor acerca del pueblo hebreo de la Antigüedad.