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jueves, 22 de enero de 2015

El tambor

Es el cuarto informe sucesivo de una serie de más de veinte sobre temas de música de la revista "MD en español", ya desaparecida, que se incluirá aquí (éste, titulado "Tambores y timbales", título sonoro pero inadecuado, por ser el timbal un tipo de tambor, de su número de febrero de 1.964), y el último de los cuatro sobre instrumentos musicales.  Ver detalles sobre la fuente en la introducción al primer informe, que es sobre el violín




 Algunos tambores del África subsajariana que hacen pensar en el rumor amenazante de tambores en "Yumanyi" (Jumanji), una de las películas más extrañas que he visto en la vida



El más antiguo de los instrumentos musicales, el tambor, sirve al antropólogo y al sociólogo como valioso elemento de investigación histórica y cultural, y al fisiólogo como medio para explorar las reacciones del sistema nervioso.  Su origen se remonta al tiempo en el que el primer antropoide descubrió que las fuertes pisadas sobre la tierra producían una resonancia agradable que moderaba sus emociones con una catarsis (1) rítmica.

Cuando el hombre descubrió que al golpear un tronco hueco se producía resonancia agradable, surgió el primer tambor.  Los primitivos polinesios y africanos todavía utilizan esta forma instrumental.  Los más famosos son los tambores de troncos de las Nuevas Hébridas que miden de 3 a 6 mt. de largo y por lo común se hallan en conjuntos llamados "arboledas de tambores".  Los aborígenes de las Filipinas emplean una variante de un tronco hueco suspendido de una rama que hacen sonar meciéndolo contra un travesaño.

El primer tambor auténtico consistió en un trozo de piel de animal estirado sobre el extremo hueco de un tronco.  Es posible que haya sido inventado por cazadores nómadas que hicieron experimentos con la curtiembre de pieles y habitaban tal vez en alguna región del norte de Asia, ya que los tambores primitivos más perfeccionados se encuentran entre las tribus con shamanes (2).  El shamanismo, que tuvo su origen entre los pueblos mongoloides de Siberia (3), se extendió hacia el este, cruzó el paso natural de Bering (4) y se se esparció por todo el continente americano llegando hasta la punta de la América del Sur. (5)  La cultura del tambor llegó a su máximo perfeccionamiento entre los indios americanos.

Los tambores de los indios americanos varían mucho en tamaño y forma.  Como caja emplean cestas, ollas de barro, calabazos, cocos, troncos, cáscaras de nuez, y para los parches, piel de ciervo, alce, caribú, bisonte, caballo, jaguar, tiburón, y aun piel humana (6).  Fueron, además, los primeros en usar palillos hechos de madera, colmillos, piedra, o huesos largos de animal.

Las tribus shamanistas fueron también las primeras en emplear tambores en sus ritos religiosos.  Puesto que el shamán era a la vez curandero y sacerdote, tal vez no pasó mucho tiempo hasta que se descubrió la hipnoterapia y se incorporó a su armamentárium (7).  El método consistía entonces (al igual que hoy) en batir los tambores hasta que el paciente entrara en estado hipnótico.  Después se extraía los espíritus causantes de la enfermedad por medio de la sugestión.  Los notables efectos sugestivos de los tambores  los convirtieron más tarde en objetos de veneración como habitación de los espíritus, creencia que aún perdura entre las tribus más atrasadas de Sudamérica.

El tambor moderno tuvo su origen histórico en el Oriente Medio, tal vez llevado del Asia septentrional.  Los egipcios lo utilizaron con profusión.  Llegó a la Grecia homérica a través de Asiria, Babilonia y Creta, y de ahí a Roma y la Europa moderna.  Los timbales (8) los usaron por primera vez los romanos durante las guerras de Partia.  En la caballería parta los guerrilleros los colgaban a ambos lados de la montura y batiéndolos estimulaban el ánimo bélico de las huestes. [1]  Los cruzados volvieron con algunos bombos sarracenos, los cuales cayeron en desuso, hasta que en el siglo VII los pusieron de nuevo de moda los jenízaros (9).

Empleado originalmente en la música occidental como discreto acompañamiento para la danza, el tambor fue integrado a la orquesta en el siglo XVII por el compositor francés Marais, quien compuso obras sencillas y rítmicas para el bombo.  Cuando los compositores descubrieron las posibilidades musicales del timbal lo introdujeron rápidamente en la orquesta, siendo Haydn y Mozart quienes hicieron mayor uso de éste instrumento, aunque correspondió a Beethoven haberle dado plena jerarquía orquestal empleándolo con absoluta maestría en su monumental Novena Sinfonía.

Fisiología

El psiquiatra y eminente terapeuta musical Ira M. Altshuler, de Detroit, cree que el ritmo influye en el metabolismo a través del sistema tálamo-hipotálamo y por su efecto sobre el sistema nervioso autónomo.  Utilizó con éxito estos principios en psicoterapia.

Uno de los primeros en demostrar los efectos del ritmo en el sistema nervioso autónomo fue el fisiólogo italiano M. L. Patrici con su descubrimiento de que el ritmo marcial de "La Marsellesa" (10) y el ritmo de una polka aumentan la elasticidad de las arterias cerebrales.

Estos descubrimientos fueron confirmados 40 años más tarde por los fisiólogos musicales Alec Washco, Jr. y Douglas S. Ellis, quienes comprobaron que la síncopa del jazz aumenta la presión sanguínea, el pulso y el ritmo de la respiración.  Otros han demostrado que un ritmo marcial iniciado súbitamente puede causar crisis peristálticas y antiperistálticas del intestino. (11)

El primero en observar que el ritmo contrarresta la fatiga fue el cortesano francés del siglo XVI Thamot Arbeau en su obra "Orquesografía" (1858).  El famoso cirujano pianista alemán del siglo XIX Theodor Billroth hizo observaciones similares.

La fisióloga de Nueva York Marta Grunewald encontró que la fatiga de los reflejos pupilares debido al parpadeo de una luz se eliminaba mediante el empleo de un ritmo sincopado.  El psicosomatólogo Luther Cloud ha explicado el efecto estimulante al escucharse un repentino ritmo sincopado como un efecto de "estremecimiento" producido por el tálamo en la corteza cerebral.

En su mayoría los neurofisiólogos ahora opinan que los efectos fisiológicos del ritmo son regulados por el arquipalio, el rinencéfalo, el tálamo-hipotálamo (porción sensoria) y el sistema extrapiramidal (porción motora).  El tálamo es el antiguo centro sensorio filogenético y sede de primitivas reacciones emocionales.  Probablemente distribuye su percepción coordinada del ritmo en tres direcciones: al sistema extrapiramidal, al hipotálamo y a la corteza cerebral.

Tambores modernos

Al igual que el hombre civilizado, los tambores modernos son descendientes atenuados y refinados de unos antepasados primitivos más emocionales.  Generalmente se los clasifica en tres tipos estructurales: el de un solo parche en un bastidor o vasija sin fondo (pandereta), el de dos parches, uno en cada extremo de un cilindro (bombo), y el de un parche sencillo estirado sobre una vasija de fondo cerrado (timbal o tímpano).  Una clasificación más justa se hace según la función del tambor: rítmico primitivo (pandero) y rítmico musical (timbal).

A los primitivos tambores rítmicos se los emplea exclusivamente para marcar ritmos.  Tienen un tono muy limitado, por lo cual su musicalidad es prácticamente nula.  La pandereta moderna, también llamada "vasca", es en realidad el tambor más viejo de la civilización y no ha cambiado desde que la emplearon los antiguos egipcios.  Usada como acompañamiento de canciones y bailes populares, produce un sonido penetrante avivado por el tintineo de las sonajas que tiene en el aro.

El bombo y los tambores, tenor y militar, varían de sonido según el tamaño y se los emplea pocas veces en las orquestas sinfónicas, pero son parte principal en una banda con instrumentos de viento.  El más pequeño de la familia, el militar, produce un tono agudo y brillante debido a las cuerdas de tripa que van estiradas en el parche inferior y que vibran cuando se hace redoblar el parche superior.  Esta característica embelesa a los amantes del jazz.

De los tambores refinados el más musical es el timbal, que forma parte de toda orquesta sinfónica desde los tiempos de Haydn y Mozart.  Hecho de metal [2], con parche de pergamino, fue empleado originalmente en baterías de dos hasta el siglo XIX cuando los compositores Weber y Spohr instituyeron el actual complemento de tres.

Muchos compositores han escrito breves pasajes para solos de timbal.  Ejemplos: Saint- Saëns en la bacanal de su ópera "Sansón y Dalila", Borodin en las "Danzas de los polovetski" (12) de la ópera "El Príncipe Ígor" y Fauré en la suite (13) Pélleas et Mélisande.  El más prolífico de todos los compositores de música para los timbales fue Berlioz, cuya partitura para el "Requiem" incluye la participación de 16 timbales.

Una interesante variación del timbal fueron los piccoli timpani orientali  empleados por el compositor ruso Ippolitov Ivanov en sus "Impresiones del Cáucaso".  Consistían en dos tarros de jengibre con un parche común y atados el uno al otro con una tira de cuero sin curtir.  Los usó para describir los sonidos típicos que se escucha en una aldea caucásica.  Un par de timbales en miniatura forrados de cuero que el compositor francés Leo Delibes descubrió en la India fueron utilizados por él para producir un ambiente exótico en su ópera Lakmé.

Colofón

Desde el primitivo shamán hasta el compositor moderno Shostakovich, el tambor parece ser uno de los elementos inmutables en la larga evolución artística y fisiológica del hombre.




NOTAS
      
... del texto original (números entre corchetes):

[1]  Más tarde los timbales fueron empleados extensamente por la caballería germana de la Edad Media.

[2]  En Francia se emplea el latón, en Inglaterra [seguramente quiso decir "el Reino Unido"] y EE.UU. el cobre.


... y unas adicionales (números entre paréntesis):
         
(1)  El diccionario Larousse define el término como "purificación de las pasiones mediante la emoción estética" y agrega la acepción médica de "expulsión de sustancias nocivas", o dicho de otro modo, "purgación", que es el sentido de la palabra griega que pasó al castellano intacta y que Aristóteles incorporó a su teoría del teatro, según la cual el espectador experimenta una catarsis emocional durante la representación teatral que lo purifica.   

(2)  Es preferible escribir "chamán" (y "chamanismo").  Es el tal hechicero, exorcista, curandero, brujo o "médico brujo" (como dicen en inglés: witch doctor).  Quien no cree en mundos invisibles poblados por  almas o espíritus con vida autónoma antes y después de la vida en el plano físico y durante el sueño atribuye sus curaciones a la mera sugestión, como hace más adelante el autor del informe sobre el tambor.  Si se cree en dichos mundos se considera que en ciertos casos la causa de la perturbación es un "ataque síquico" efectuado por alguna entidad malévola de las que merodean en el "plano astral", como lo llaman los teósofos, o por individuos encarnados que practican la "magia negra", y que lo que hace el chamán es ahuyentar al agresor o los agresores.  Mi abuelo materno fue teósofo y masón, aunque no espiritista, porque la teosofía enseña que no conviene molestar a quienes han fallecido, invocándolos, por lo que mi abuela, cuando murió su hija mayor, poco antes de que cumpliera 15 años en 1.930, tuvo que recurrir furtivamente al Dr. Zea, un médium que era un médico muy conocido  de Medellín, para buscar algún consuelo comunicándose con el espíritu de su hija recién fallecida.  El episodio lo narro en éste mismo blogo (http://transcripcionesreveladoras.blogspot.com/2013/01/la-muerte-de-alicia.html).

(3)  ¿Según quién?  Es un fenómeno universal que no necesitaba ningún lugar geográfico de origen para comenzar a difundirse.  Toda sociedad tiene a personas dotadas para recibir instrucciones de sus guías desde otros planos de existencia.  Es así como pudo haberse obtenido la información acerca de las propiedades curativas de las plantas, hace ya miles de años, y acerca de los oficios artesanales como el tejido y la alfarería, y los métodos de la caza, la pesca, la escritura, las matemáticas, la agricultura, la arquitectura y la ingeniería.

(4)  Es  una alusión al Estrecho de Bering entre Siberia y Alaska.  O se pasó hacia el continente americano estando congelado o se fue yendo de isla en isla en canoas a lo largo de la hilera de islas que sigue ahí.

(5)  Ahora se sabe que el origen de los pobladores del continente americano es múltiple.  Hubo varias oleadas que llegaron, no sólo desde Siberia, sino también desde las islas del Pacífico, y algún grupo parece haber llegado a la Patagonia y de ahí habría avanzado hacia el norte, en sentido contrario al que siempre se supuso fue el de la propagación humana, de norte a sur.  Las diferencias en los fenotipos son obvias: unos habitantes autóctonos son mongoloides, otros son caucasoides.

(6)  Ese último material hace pensar en las infamias de la Segunda Guerra Mundial, cuando con la piel de las víctimas se hacía pantallas de lámpara, tapetes con su cabello y jabón con su grasa.  Seguramente la piel humana de los tambores era de los enemigos.  Heródoto cuenta que los escitas usaban como copa la bóveda de los cráneos de quienes mataban en sus batallas.

(7)  Desconocía esta palabra, cuyo contexto aquí insinúa su significado, que resultó ser doble, a saber, uno restringido, que es el que quiso darle el autor del informe -- "equipo terapéutico completo de un médico o institución, incluidas medicinas, material y técnicas"--, y uno amplio: "conjunto de recursos disponibles para un fin determinado".  Es una palabra del latín que significa "arsenal" o "armería" y por eso el plural es "armamentaria".

(8)  Son tambores de caja metálica semiesférica.  Luego se los describe.

(9)  Del Larousse: "soldado de infantería de la guardia del antiguo emperador turco"

(10)  ¿Será necesario indicar que es el himno nacional de Francia?

(11)  El movimiento peristáltico es el rítmico de contracciones ondulantes del esófago y los intestinos que hace que los alimentos avancen.  No lo hacen por la atracción gravitacional.  Si fuera así entonces los astronautas no podrían comer en el espacio exterior, ni podría uno comer estando recostadoMás aún, cualquiera puede comer "patas arriba", en la Tierra o en órbita.            

(12)  Son las mismas "Danzas polovetsianas", que es el nombre que he escuchado varias veces en los programas de música académica de las emisoras universitarias (y nunca el otro).

(13)  La suite es una de las varias "formas musicales".  Ver el "Curso de música" ya incluido en éste blogo (http://transcripcionesreveladoras.blogspot.com/2014/12/curso-de-musica.html).


 





                     

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